25 enero, 2026

25 enero, 2026

El legado incómodo de Woolf

EN PRIMERA PERSONA/DANIELA PLATA FLORES

Virginia Woolf, adelantada a su época, escribía cuando publicar no era permitido para las mujeres. La molestia por la manera en la que los hombres definían el talento de las mujeres como inferior, secundario o incluso “gracioso”, aunque fuera brillante, la inspiró a escribir grandes obras.

Hoy en día eso no ha cambiado mucho: a las mujeres nos siguen cuestionando todo lo que llegamos a lograr, nos invisibilizan y nos sexualizan todos los días. El hecho de ejercer nuestro derecho a opinar y cuestionar ya es motivo para etiquetarnos como “exageradas”, “alborotadoras”, “feminazis”, etc.

Los espacios para mujeres cada vez son más. Doscientos años después, México tiene su primera presidenta, la doctora Claudia Sheinbaum y abre un abanico de espacios a más mujeres, pero también implica observar y trabajar en las mujeres de comunidades rurales, indígenas, afrodescendientes, para que las oportunidades y los derechos nos lleguen a todas.

Pero realmente, ¿quién decide qué voces son legítimas y cuáles no?, ¿por qué tenemos que callar o adaptarnos a normas y modelos socialmente aceptados para no ser víctimas de las nuevas formas de violencia? En la actualidad vemos que muchas mujeres son expuestas en redes sociales, despedidas de sus empleos, sufren de un sistema que siempre es neutral con la voz masculina, mientras que la voz femenina la silencian; en el peor de los casos, terminan en feminicidio.

Las violencias contra las mujeres siempre ha existido. Antes era la desigualdad de no poder aspirar a más que ser maestra de primaria, y sí, hay avances, pero todos logrados cuando las mujeres decidimos alzar la voz y ejercer nuestro derecho de réplica, exigir lo que por derecho nos corresponde: estudiar, votar. Aunque el Estado nos sigue debiendo el poder decidir sobre nuestros cuerpos, sobre nuestra maternidad y garantizarnos seguridad, vamos avanzando, y eso ha sido desde años atrás por mujeres que resistieron e insistieron.

Tal vez necesitamos más mujeres como Virginia Woolf cuyos cuestionamientos al patriarcado incomodaban, pero al final influyeron.

dplataf4@gmail.com
Twitter: @DanielaPlataF

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