ESTADOS UNIDOS.- En una dura carta, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigió a Tim Walz, gobernador de Minnesota, además de otros políticos del Partido Demócrata, cumplir con la ley y colaborar con las redadas realizadas por los agentes del ICE.
Trump señaló que recibió el mandato de la mayoría de los votantes norteamericanos para cerrar las fronteras y deportar a los migrantes ilegales, pero se ha encontrado con resistencia por parte de políticos demócratas.
“El esfuerzo de deportación se está realizando y en las ciudades y estados gobernados por republicanos, las operaciones van suavemente y en paz, porque los oficiales de la Policía local tienen permitido trabajar con sus contrapartes federales.
“En tanto, las ciudades y estados santuario gobernados por los demócratas se rehúsan a cooperar con el ICE, y están motivando a agitadores de izquierda a obstruir ilegalmente sus operaciones para arrestar a lo peor de la peor gente”, señaló.
De acuerdo con Trump, en los cinco estados gobernados por republicanos se han arrestado a más de 150 mil personas, sin que se hayan registrado revueltas como las vividas en Minneapolis o Los Ángeles.
“Eso es por lo que exijo al gobernador Walz, el alcalde (de Minneapolis) Frey y a cada gobernador y alcalde demócrata de los Estados Unidos de América a formalmente con la Administración Trump para obedecer nuestras leyes nacionales, en lugar de resistir y avivar las llamas de división, caos y violencia”, añadió.
En su documento, el presidente norteamericano exige la entrega de los presos en situación migratoria irregular a autoridades federales, los cuales serán sujetos de deportación inmediata.
Busca terminar con ciudades santuario
En el documento, el presidente Trump señaló que mandará una iniciativa al Congreso de Estados Unidos para terminar con las ciudades santuario, donde los migrantes en situación irregular pueden refugiarse mientras arreglan su estancia en el país.
“Además, le pido al Congreso de Estados Unidos aprobar inmediatamente la legislación para terminar con las ciudades santuario, lo cual es la causa de todos estos problemas.
“Las ciudades norteamericanas deberían ser santuarios seguros solo para los ciudadanos norteamericanos obedientes de la ley, no para los criminales ilegales que rompen las leyes de nuestra nación”, dijo.
El presidente concluyó señalando que estos mandatos son solo sentido común, y que ayudarán a cumplir con la demanda de seguridad pedida por los ciudadanos de su nación.
CON INFORMACIÓN DE EL HERALDO DE MÉXICO




