Los 21 regidores y los dos síndicos de Madero llevan más o menos 445 días prácticamente “nadando de muertito” en cada sesión de Cabildo.
Durante más de un año se la han pasado (no todos, pero sí casi todos) “pateando el bote” y otros brillando por su ausencia; pero bien que cobran cada día 15 y 30 del mes más de 60 mil pesos, muchos de ellos sin merecerlo.
Pero ayer demostraron que no son mudos, pues siempre aprueban todo y no ponen objeción ni a la orden del día; así de “arreglados” se han mostrado… ¡SIEMPRE !
Todo empezó en la sesión previa de Cabildo encabezada por el alcalde Erasmo González (donde normalmente se deja todo planchadito y negociado para las de verdad), pero algo pasó que en esta ocasión no fue así.
La cita fue a las 14:00 en un restaurante ubicado en la Obregón, donde las enchiladas que se comieron de gorra, a salud del presupuesto de Madero, no fueron suficientes para convencerlos.
En la previa, cuentan algunos ediles, se inició el debate por el tema del punto donde se pretendía pagar en abonos durante ocho años la cantidad total de 51 millones de pesos al Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del H. Ayuntamiento de Ciudad Madero. Nunca llegaron a un acuerdo.
Finalmente, tuvieron que trasladarse a la Presidencia Municipal para acudir a la sesión de Cabildo pública (la de verdad, la que vimos en el celular ) pero hasta llegaron tarde a la sesión programada a las 4 de este viernes.
Varios regidores llegaron “trompudos”, otros con caras largas y algunos muy “engallados”; se sentía la presión y hasta una mala vibra en la sala de Cabildo.
Finalmente llegó el momento de analizar el punto donde se expondría el pago al sindicato, donde la regidora Mayra Ojeda encabezó el bloque de la rebelión, pues la neta ella es la
Regidora más preparada de
todos.
Después se sumaron Alba Verástegui, Leticia Vargas e Iris Cortés, junto con los regidores que forman la herencia del exalcalde Adrián Oseguera en el Cabildo, que son: Óscar Oseguera, Sandra Maria Flores , Silvia Raquel Williams y Mary Glz Romero, junto a la niña verde de nombre María Fernanda Ortega y, de Movimiento Ciudadano, Vladimir Sosa.
Todos votaron en contra de este pago; solo a Iris Cortés le tembló la mano para oponerse y prefirió abstenerse. Finalmente, no se lograron las dos terceras partes, por lo que fue rechazado y no se le pagará al SUTSHA.
Fue una sesión de Cabildo muy acalorada, porque es la primera vez que se rebelan los regidores, aunque hay algunos ediles que, antes de cualquier postura, deberían “autoevaluar” su trabajo, porque están reprobados.
Como Sandra María Flores , esposa del extesorero Carlo González, quien se rumora vive en Monterrey; por eso nunca está en la sala de ediles despachando y solo viene de turista para asistir a las sesiones de Cabildo.
Alba Verástegui, quien no es de Madero y está ocupando un lugar en este cuerpo colegiado que, la neta, le corresponde a una mujer que no solo haya nacido en Madero, sino que quiera y le duela la urbe petrolera.
Y María Fernanda Ortega también está reprobada. Para empezar, su único mérito para que le regalaran la regiduría es ser hija del secretario del Ayuntamiento, Juan Ortega, pero no es de Madero; ella es de la capital del estado y también le está quitando una silla en el Cabildo a una maderense.
Y los que se vieron muy mal y hasta “vendidotes” fueron los regidores del PAN : Óscar Morado y Checo Céspedes, pues fueron los únicos que se desligaron del bloque de oposición; se vieron más morenos que los propios morenos. Ambos quedaron muy mal públicamente: tacha para los dos.
Lo cierto es que el alcalde, Erasmo Glz, se comportó muy diplomático durante toda la sesión de Cabildo y, al ser entrevistado, dijo que la diferencia de opiniones era parte de la democracia que se vivía y se respetaba en su gobierno.
Solo esperemos que el voto en contra de los regidores esté justificado por una decisión ciudadana y no por ningún interés personal.
Toda esta película pasó en la urbe petrolera. Vamos a ver qué tal. Siguen los ánimos para la próxima sesión de Cabildo.
!!! No se vale chillar !!!




