Por Oscar Figueroa
La Razón
La presencia del gusano barrenador en Altamira, sumó un segundo caso tras la confirmación de una becerra afectada en la comunidad de La Aguadilla.
Este hallazgo ocurre semanas después de que se reportara el primer caso en una yegua de un año en el poblado de Llano Grande, localizado en la margen del río Tamesí.
“Los casos que tuvimos ya están inactivos o en proceso, pero no tenemos casos sospechosos, sí en La Aguadilla, era una becerra y ya está en proceso de inactivación”, informó el director de Desarrollo Rural, Jesús Rivera Andrade.
Revelo que el productor realizó el reporte de forma oportuna, lo que permitió llevar a cabo el barrido sanitario.
Todos los animales de sangre caliente enfrentan el riesgo de contagio, por lo que el operativo de vigilancia incluyó visitas domiciliarias para inspeccionar también a mascotas como perros y gatos.
“En el caso de la becerra lo reportó el productor y el barrido ya concluyó hace unos días”.
Durante el cerco sanitario, el personal técnico revisó de manera individual a más de ocho mil animales, con un enfoque prioritario en el ganado bovino y caballos, además de diversas especies de traspatio. La estrategia de control abarcó tanto al sector social como a ranchos particulares para garantizar que ningún ejemplar presentara heridas abiertas que facilitaran la entrada del parásito.
“Más de ocho mil animales se revisaron, sobre todo bovinos, caballos fueron menos y diversos animales de traspatio”, concluyó Jesús Rivera Andrade.




