El eje que reordena Tamaulipas
POR: MIGUEL DOMINGUEZ FLORES
El Corredor del Golfo Norte, es el plan carretero de mayor alcance planteado para Tamaulipas en las últimas décadas: 503 kilómetros que pretenden convertirse en columna vertebral logística del estado.
La obra, confirmada por la presidenta Claudia Sheinbaum y el gobernador Américo Villarreal contempla ampliaciones, rehabilitaciones y modernizaciones de vías ya existentes en 494 kilómetros.
El Corredor del Golfo Norte forma parte del Plan Nacional de Infraestructura Carretera 2025–2030 de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, como un engranaje dentro de una estrategia federal que reconoce en Tamaulipas una posición geográfica determinante en el comercio exterior mexicano.
El recorrido inicia en la zona conurbada de Tampico y Altamira, donde se concentra la infraestructura portuaria, industrial y energética del sur. Desde ahí avanza hacia el interior, enlazando con Estación Manuel y Zaragoza —nodos históricamente secundarios— para continuar su trazo hacia el norte hasta Reynosa y Matamoros.
La lógica es construir un eje continuo de sur a norte que permita mover carga sin regresar al centro del país y sin depender de corredores saturados. En términos prácticos, significa reducir hasta en 30 por ciento los tiempos de traslado entre el sur y la frontera, con el consecuente ahorro en combustible, mantenimiento y horas-hombre.
La inversión estimada ronda los 40 mil millones de pesos, bajo un esquema combinado de recursos federales y estatales. El dinero incluye fortalecimiento estructural de la carpeta asfáltica, modernización de entronques estratégicos y construcción de libramientos urbanos para desviar el tránsito pesado de zonas metropolitanas.
Aquí radica uno de los puntos menos visibles pero más relevantes: el corredor está pensado para el tránsito de carga industrial, agroalimentaria y energética que fluye entre los puertos del Golfo de México y los cruces internacionales de la frontera norte.
En economías regionales, una variación de esa magnitud puede redefinir competitividad, atraer inversión y fortalecer parques industriales existentes.




