Aparte de flojas, cínicas y desvergonzadas resultaron algunas senadoras a las que poco les importa que la gente las vea como saquean al país hasta para su corte de pelo utilizando dinero que deberían invertir para trabajar, no desquitan el sueldo que les pagamos los mexicanos, en lugar de legislar pierden el tiempo en estarse chuleando en el salón de belleza instalado al interior del Senado, obvio, con cargo al pueblo.
Triste, pero mientras la inmensa mayoría de los mexicanos que si trabajan y desquitan su sueldo no alcanzan ni para pagar a tiempo los servicios básicos o tener una comida digna tres veces al día en su mesa, las senadoras irresponsables se van al salón de belleza para aplicarse tinte y lo hacen, aunque tengan sesión porque hasta se dieron el lujo de instalarlo en el propio espacio legislativo, sí, en el Senado.
Ah y todavía se indignan cuando alguien las descubre y les cuestiona, más que andar pidiendo desafueros lo que deberían exigir es que todas y todos los senadores sin distingos de colores cumplan con su obligación, que trabajen por el bien de la nación.
Deberían imponer sanciones administrativas a todas aquellas y todos aquellos legisladores que en espacio de sesiones o reuniones previas no estén en su curul por andarse tuneando con el dinero del pueblo, igual deberían de sancionar a quienes no tengan determinado número de participaciones en tribuna, en sus comisiones, pero además que sean coherentes, eso más una cantidad de iniciativas o propuestas a ser aprobadas.
No está el Senado para que las legisladoras vayan solo a chulearse porque pareciera, como dijera la abuela, que la que no ha tenido y llega a tener loca se quiere volver, digo, aunque justo eso les está pasando a muchas y muchos que, aunque ya tienen mucho dinero no lo quieren gastar de su bolsa, son las que apenas llegan al poder y quieren hacer lo que jamás pudieron antes. Claro, lo único que no intentan es trabajar, eso no se les daba en el pasado, ni ahora.
Lo anterior viene a colación por la acción y reacción de la Senadora del Partido Verde Ecologista de México, JUANA GUERRA MENA, quien fue captada en video recibiendo un servicio de tinte para el cabello en un salón de belleza oculto dentro de las instalaciones del Senado de la República.
De acuerdo a notas periodísticas nacionales eso sucedió este mes de febrero del 2026, la reacción y acción de la legisladora JUANA generó mucha polémica porque la gran mayoría de los mexicanos le reprochan su irresponsabilidad y ligereza para despilfarrar el tiempo y dinero como si lo merecieran todo y el pueblo estuviera obligado a aguantar los desplantes de quienes en teoría son sus representantes.
Claro, JUANA no es la única que va al senado a ponerse tinte en lugar de legislar, recordemos que hace unos años LAYDA SANSORES hacia lo mismo, pero, de verdad, ¿esa es la clase de representantes populares que merece el pueblo mexicano?, obviamente no.
Triste que en tiempos que se dice son de mujeres algunas de ellas, casi todas las encumbradas, sobre todo, demuestren que no merecen las posiciones que se les otorgaron, aunque también hay que decirlo, muchas no se los ganaron, les llegaron por obra y gracia de sus partidos políticos o patrocinadores, es lamentable decirlo, pero como mujer esas legisladoras no me representan, menos al género femenino, bueno, en realidad a nadie, solo a sus intereses personales y partidistas.
¿Para eso quieren llegar al poder?, no se vale que por unas las lleven todas, es cierto, a muchas mujeres les ha costado mucho esfuerzo alcanzar sus sueños y cuando logran sus objetivos se comportan a la altura, la desgracia es cuando sobresale más esta clase de excesos.
En fin, la situación es que mucho está dando de qué hablar el que una senadora del PVEM, de nombre JUANA GUERRA, asista al senado no para legislar o aprobar con criterio puntos de acuerdo o iniciativas de ley, sino para teñirse el pelo.
Es vergonzosos que nuestras legisladoras aparte de flojas e irresponsable sean unas cínicas y se sientan sobradas, eso es no tener ni tantita vergüenza.




