Por Raúl López García
TAMAULIPAS, MÉXICO.- Ante la circulación estacional de virus respiratorios y el antecedente de riesgo por influenza aviar, la Secretaría de Salud de Tamaulipas alista un fortalecimiento del sistema de vigilancia epidemiológica, con el objetivo de ampliar la detección temprana y la capacidad de respuesta ante posibles brotes.
El Director de Epidemiología, Dr. Sergio Eduardo Uriegas Camargo, informó que actualmente el estado cuenta con cinco Unidades Monitoras de Enfermedades Respiratorias (USMER), ubicadas en Victoria, Reynosa, Matamoros y Tampico, estas últimas con dos unidades en operación.
Estas unidades forman parte de un sistema nacional de vigilancia que permite identificar qué virus están circulando, su comportamiento, nivel de agresividad y capacidad de transmisión, sin contabilizar la totalidad de los casos en la población.
El funcionario explicó que durante el año pasado se reforzó la vigilancia debido a la detección de gripe aviar en aves en Matamoros, lo que motivó una búsqueda intencionada de posibles contagios en humanos. “Afortunadamente, el virus no brincó al ser humano”, indicó.
Como medida preventiva, la dependencia estatal proyecta incrementar el número de unidades USMER a ocho, con especial atención en zonas estratégicas. Una de las unidades prioritarias se instalará en Soto la Marina, debido a su ubicación en rutas migratorias de aves.
“La costa del estado es una zona clave por el paso de aves migratorias; ahí se podría detectar de manera oportuna un caso de influenza aviar en humanos”, explicó Uriegas Camargo.
Además, se contempla la instalación de una unidad adicional en Altamira, con el fin de ampliar la cobertura epidemiológica en el sur del estado y fortalecer la red de monitoreo.
Las unidades USMER no solo vigilan influenza y COVID, sino también otros virus respiratorios como el virus sincitial respiratorio, adenovirus, bocavirus y enterovirus, aunque estos últimos presentan menor incidencia y letalidad.
El director de Epidemiología señaló que el objetivo central es anticiparse a cualquier riesgo sanitario, detectar de forma temprana variantes emergentes y tomar decisiones oportunas para la protección de la población.
Finalmente, confió en que durante el presente año se concrete al menos la instalación de la unidad en Soto la Marina, lo que permitirá cerrar el cerco sanitario en la zona costera y reforzar la vigilancia en todo el estado.




