Por Cynthia Gallardo
Expreso-La Razón
En Tamaulipas se han detectado 11 casos de gusano barrenador, entre éstos un equino en Altamira, ganado bovino en González y un can en Ciudad Madero, situación que ya impacta al sector pecuario por el cierre de la frontera de Estados Unidos a la exportación de ganado, informó este martes Fernando Gutiérrez Martínez, presidente de la Asociación Ganadera de Altamira y consejero de la Unión Ganadera de Tamaulipas.
El dirigente advirtió que el cierre fronterizo llega en el peor momento para los productores, cuando el precio del ganado es favorable, pero el mercado internacional permanece cerrado.
“El cierre de la frontera es un costo altísimo; estamos en el mejor momento del precio del ganado y no estamos entrando al juego. Traemos un buen precio en relación al consumo nacional, alrededor de 95 pesos, pero si tuviéramos abierta la frontera fácil andaríamos 60% arriba, sin incremento en costos… no hay noticias para la apertura de la exportación; nosotros como ganaderos esperemos que dentro de este año se abra la exportación. Porque también el gobierno de Estados Unidos está cerrando plantas de sacrificio por falta de producto y sus precios son altos”
Gutiérrez Martínez alertó que el gusano barrenador no sólo afecta al ganado, sino también a mascotas, fauna silvestre y humanos, por lo que el riesgo sanitario es real si el brote se extiende a zonas urbanas y turísticas como la escollera de Playa Miramar, donde hay presencia de mapaches.
“El problema es cuando llegue a las mascotas; es un gusano que afecta a todos los animales de sangre caliente, incluyendo a los humanos. En algunos lugares con situaciones más precarias, en estados como Campeche y Oaxaca, ha habido casos de personas. Parece que ya hubo un caso en un perro en Ciudad Madero; el problema es el día que lleguen a afectar mapaches en la escollera, ese va a ser un problema grande por la falta de control”
El líder ganadero explicó que las bajas temperaturas en el sur de Tamaulipas han provocado el aletargamiento de la mosca, lo que redujo temporalmente los casos en la región; sin embargo, advirtió que el riesgo no ha desaparecido.
Entre las acciones para contener el brote, se refirió a la dispersión de mosca estéril por empresas contratadas por el Gobierno de Estados Unidos, así como la colocación de trampas para la mosca con apoyo del Gobierno de Tamaulipas y la Federación a través de Senasica.
“Se encuentra un centro de dispersión de mosca; esa mosca es traída de Panamá. Tienen un centro de desarrollo del gusano de la larva y, al momento de volverse pupa, dura cuatro o cinco días sin comer; aprovechan para traerla al aeropuerto de Tampico y de ahí al centro de distribución de Altamira. Ahí la desarrollan hasta volverse mosca y se dispersa no sólo para Tamaulipas sino para varios estados del país”
Actualmente, 150 productores integran la Asociación Ganadera de Altamira y aplican medidas preventivas para evitar la propagación del gusano barrenador, con la expectativa de que el problema pueda erradicarse en un par de años, aunque reconocen que el proceso es lento y costoso.




