Por Raúl López García
Expreso-La Razón
CIUDAD VICTORIA, TAM.- La muerte de una menor de apenas dos años, presuntamente derivada de un error en la aplicación de antídoto tras la mordedura de una víbora, sacude nuevamente al sistema de salud en Tamaulipas y coloca al IMSS en el centro de la polémica.
De acuerdo con información recabada por este medio, la niña fue atacada por una serpiente y trasladada inicialmente a una unidad del IMSS ordinario en Ciudad Victoria. Sin embargo, al no identificarse correctamente el tipo de envenenamiento, personal médico le habría aplicado antídoto contra alacrán en lugar del suero antiviperino.
El caso revive señalamientos recientes contra la institución, luego de que a inicios de este año la Comisión Nacional de los Derechos Humanos emitiera una recomendación al Instituto Mexicano del Seguro Social por la muerte de un niño de 9 años en Tamaulipas, atribuida a deficiente atención médica.
Fuentes del Hospital Regional de Alta Especialidad señalaron que la menor llegó en estado crítico y sin signos vitales. “Llegó muy grave; en el IMSS solo le aplicaron un frasco y no pudieron sacarla”, revelaron.
Según la versión recabada, el IMSS debió atender el caso y, de no contar con el antídoto específico, activar el apoyo interinstitucional. “Contamos con sueros y antídotos; cuando hay un caso se resuelve. Aquí no se solicitó el apoyo”, indicaron.
Trascendió que en la coordinación del IMSS- se validan de manera mensual las existencias de sueros para alacrán, serpiente y otros arácnidos. No obstante, en este caso no se habría realizado la correcta clasificación del agente agresor.
“Al parecer fue por serpiente y en el IMSS le pusieron anti alacrán. Mala clasificación y mal tratamiento; ya presentaba cuadro grave de intoxicación”, detallaron fuentes médicas.
Ante el deterioro de la menor, sus familiares decidieron trasladarla al Hospital Regional de Alta Especialidad. La distancia y el avanzado nivel de toxicidad resultaron determinantes. La niña llegó sin signos vitales y no fue posible revertir el daño.
Autoridades también reconocieron que la menor fue llevada horas después de la mordedura, lo que agravó el cuadro clínico. Sin embargo, especialistas consultados subrayan que la aplicación del antídoto correcto en los primeros minutos es clave en casos de envenenamiento ofídico.
Hasta el momento, el IMSS no ha emitido un posicionamiento oficial detallado sobre lo ocurrido; mientras que guardaron silencio al ser cuestionados por la recomendación de Derechos Humanos anteriormente. El caso vuelve a encender las alertas sobre protocolos de emergencia, capacitación médica y coordinación entre instituciones de salud en Tamaulipas.
La tragedia deja una familia destrozada y una exigencia clara: esclarecer responsabilidades y evitar que un error en sala de urgencias vuelva a costar la vida de un menor.




