26 febrero, 2026

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Vuelve la fiebre Pokémon a Victoria… y ahora los entrenadores ya pagan al SAT

Casi una década después de aquel verano de 2016 que paralizó parques, plazas y avenidas, el fenómeno de Pokémon GO volvió a tomar las calles de #CdVictoria. La escena se repitió este miércoles en el Estadio Marte R. Gómez: decenas de personas caminando en círculo, mirando fijamente su celular… pero esta vez con barba, entradas pronunciadas y responsabilidades fiscales
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Por Raúl López García
Expreso-La Razón

CIUDAD VICTORIA, TAM.- Casi una década después de aquel verano de 2016 que paralizó parques, plazas y avenidas, el fenómeno de Pokémon GO volvió a tomar las calles de Ciudad Victoria. La escena se repitió este miércoles en el Estadio Marte R. Gómez: decenas de personas caminando en círculo, mirando fijamente su celular… pero esta vez con barba, entradas pronunciadas y responsabilidades fiscales.

La razón fue la tradicional “Hora de Incursiones”, un evento global que se realiza cada miércoles de 6:00 a 7:00 de la tarde. En esta ocasión el protagonista fue Lunala, un Pokémon legendario que atrajo a jugadores veteranos que no dudaron en desempolvar sus cuentas. El estadio y sus alrededores se mantienen como punto estratégico porque concentran gimnasios virtuales y paradas en un espacio seguro y peatonal.

El contexto no es menor: esta semana se celebra el 30 aniversario de la franquicia Pokémon, cuyo origen se remonta a 1996 con el lanzamiento de en Japón. Además, el juego móvil —desarrollado por — lanzó el evento “Camino a Kalos”, antesala del Tour global que se realizará el 28 de febrero y 1 de marzo.

De adolescentes a treintañeros
Lo llamativo no es la multitud, sino el perfil del jugador. Si en 2016 predominaban adolescentes, en 2026 la mayoría supera los 30 años. Son profesionistas, padres de familia y empleados que crecieron viendo la serie animada de y jugando en consolas portátiles.

La nostalgia pesa. Para muchos, capturar criaturas virtuales es una forma de revivir la infancia. Pero también hay un componente social y de salud: el juego obliga a caminar, recorrer parques y coincidir con otros entrenadores. En tiempos de rutinas sedentarias, representa una excusa para sumar pasos y convivir fuera de casa.

El efecto aniversario
El relanzamiento informal del fenómeno se da en una semana cargada de incentivos: incursiones legendarias diarias, versiones “shiny” más frecuentes, reducción en la distancia para eclosionar huevos y hasta 30 pases remotos por día. El fin de semana se espera mayor concentración de jugadores en el estadio y el Libre 17, ante el evento mundial “Tour Pokémon GO: Kalos”.

En 2016, cuando el juego llegó oficialmente a México el 3 de agosto, los servidores colapsaron por la alta demanda. Hoy, diez años después, no hay caos vial ni estampidas nocturnas, pero sí una escena peculiar: hombres y mujeres que cambiaron la mochila escolar por la mochila del trabajo, reunidos otra vez frente a una pantalla para atrapar criaturas digitales.

El fenómeno no murió. Solo creció… igual que sus jugadores.

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