Por Antonio H. Mandujano
La reciente alza en productos básicos como el tomate, la papa y el limón ya se refleja en los mercados y fruterías de Ciudad Victoria, situación que deriva de algunos fenómenos sociales a destacar.
Así lo constata Fernando Tovar Soto, comerciante frutero y ex líder de locatarios del Mercado Argüelles, quien expuso en entrevista para Expreso que el incremento tiene causas claras: cambio de zonas productoras y problemas de inseguridad en carreteras.
Al ser cuestionado sobre el tema, explicó que cada año, en esta temporada, suele darse un ajuste por el movimiento de las regiones agrícolas del país pero que es una situación totalmente normal.
Sin embargo, aseguró que el aumento actual trae un “plus” y eso es derivado de los recientes bloqueos y asaltos en algunas rutas nacionales, lo que ha frenado la salida de mercancía hacia los centros de abasto.
“Eso propicia que no salga la mercancía al mercado y conlleva a que se encarezcan los precios y haya desabasto”, señaló.
Tan solo el tomate, dijo, ya se mueve en centrales de abasto entre 40 y 45 pesos el kilo.
Las cajas de 14 kilos alcanzan los 500 pesos, mientras que algunas presentaciones rebasan los 800 o hasta mil pesos, dependiendo de la calidad.
En el caso de la papa, recordó que hace apenas 15 días se vendía al público entre 20 y 22 pesos el kilo.
Hoy, en algunos puntos de la ciudad, ya se ofrece entre 30 y 35 pesos.
El limón también duplicó su precio: pasó de rondar los 20 pesos a ubicarse entre 38 y 45 pesos por kilo.
Sobre este último producto, detalló que aunque en la región había algo de producción, esta fue absorbida por el consumo nacional, pero además, los envíos provenientes de estados como Michoacán y Colima enfrentan complicaciones en carretera.
“Hemos visto bloqueos y varias cosas que han incrementado sus costos”, explicó.
Y ante esto, recordó que la inseguridad en tramos como el Arco Norte, en Puebla, ha sido un problema constante para transportistas, incluso motivo de paros nacionales.
“Hay mucha inseguridad. Esperemos que las autoridades puedan respaldar las carreteras con más vigilancia, porque el impacto es para la población”, afirmó.
En cuanto a lo que viene, consideró que después de la crisis social, podría haber un respiro cuando se normalicen las condiciones de transporte.
Aunque no estimo fechas, si aseguró que los precios muy seguramente volverán a bajar u estabilizarse a beneficio del consumidor.
“Ya cuando se liberen los pasos o haya cierta seguridad para los transportistas, empiezan a inundarse de nuevo las centrales de abasto y al haber abasto, los precios se vuelven a normalizar”.
Finalmente, hizo un llamado a consumir local: “que compren en los comercios establecidos, estamos tratando de apoyar para que el impacto sea menor a la población, en la medida de nuestras posibilidades”.




