Por Alfredo Peña
Expreso – La Razón
CIUDAD VICTORIA, TAM.- Un total de 26 peregrinos y el conductor de un camión resultaron lesionados tras volcar la unidad en la carretera que conecta Ciudad Victoria con Matamoros, a la altura del kilómetro 59, cerca del municipio de Padilla. El accidente ocurrió alrededor de las 09:00 horas del sábado.
La magnitud del siniestro movilizó de inmediato a ambulancias del Centro Regulador de Urgencias Médicas, así como a paramédicos de Protección Civil Estatal y de los municipios de Güémez y Padilla. Debido al alto número de lesionados, los equipos de emergencia trabajaron de manera coordinada para brindar los primeros auxilios en el lugar y trasladar a los heridos a distintos hospitales de Ciudad Victoria.
A simple vista, la mayoría presentaba probables fracturas en brazos y golpes contusos en diversas partes del cuerpo. Hasta el momento se desconoce si alguno de los involucrados se encuentra en estado de salud delicado o si su situación representa un riesgo vital.
Los afectados forman parte de un grupo de peregrinos originarios de Reynosa, adscritos a la iglesia católica “San Juan de los Lagos”, ubicada en la colonia Almaguer. El contingente tenía como destino el municipio de Hidalgo, para visitar los santuarios de la Virgen del Chorrito y la Virgen de los Milagros.
“REGOCIJO CONVERTIDO EN PESADILLA”
“El plan era agasajarnos con la espiritualidad y con la comida, porque nos conocemos desde hace mucho tiempo y formamos parte de la iglesia”, relató con voz entrecortada Francisca Ramírez, sobreviviente del percance.
“Salimos a las 5:40 de la mañana. Todavía hicimos parada en “la Y griega” de San Fernando, donde nos reencontramos, comenzamos a reír y estábamos alegres. ¿Quién se iba a imaginar que ese regocijo que buscábamos se iba a convertir en una pesadilla?”, cuestionó.
Francisca viajaba en el otro autobús del grupo. Narró que una amiga suya se tocaba los dedos con nerviosismo, sin imaginar lo que ocurriría minutos después.
“Luego vimos que nuestro chofer paró la marcha y nos dijo que lo hacía porque había visto una tolvanera”. Al principio, pensó que se trataba de una llanta ponchada. Fue hasta que descendieron que comprendieron la magnitud del accidente.
“ESTOY AGÜITADO, SON MIS AMIGOS”
“Todos quedaron arriba del capacete”, describió Pedro “N” de 63 años y operador del camión siniestrado. Relató con tono de tristeza lo sucedido; “Me han preguntado si estoy asustado. Gracias a Dios no, lo que sí es que estoy agüitado. Tantos años en la carretera y me pasa esto por primera vez”.
“Todos nos conocemos, son mis amigos y mire cómo estamos. He andado en carretera con mi esposa y no nos había pasado nada”, agregó. De hecho, una de las lesionadas fue su mujer, pero ésta declinó ser llevada a un hospital tras saber que su pareja quedaría detenido.
Según versión de Pedro, un camión le cerró el paso tras rebasarlo, lo que provocó que perdiera el control y se saliera de la carpeta asfáltica. Se cree que debido a que la carretera está alta, y al caer una de las llantas en la tierra, el camión bamboleó, perdió el equilibrio y dio al menos dos vueltas hasta quedar en posición normal.
El accidente ocurrió aproximadamente a 100 metros del punto conocido como “la Y griega”, donde se divide la vía hacia la brecha de San Carlos y Padilla.




