“Entre los individuos como entre las naciones el respeto al derecho ajeno es la paz”, fue la frase célebre del Benemérito de las Américas, DON BENITO JUAREZ GARCIA.
Frase que seguramente hoy, igual que cada año, será mencionada a lo largo y ancho de territorio nacional al celebrar el aniversario del natalicio DON BENITO JUAREZ.
Lamentablemente esa frase hoy día solo se escucha, pero no se siente, pues las naciones se dividen, y los individuos pelean como fieras por el poder, atropellando los derechos de su pueblo, arrebatándole la paz.
Y claro, México no es la excepción, al igual que muchas naciones hoy nuestro país se duele de los peores males que fueron engendrados por la madre corrupción y su padre impunidad. En la mayoría de los pueblos del mundo sigue prevaleciendo la ley del más fuerte, de los poderosos, mientras el desvalido pueblo ve con tristeza que la igualdad solo está en los discursos y que la ley se aplica de acuerdo a conveniencias, es decir, que existimos ciudadanos de primera, segunda y tercera clase, y, eso de la democracia, solo sirve como nombre para avenidas, en resumen, el derecho ajeno y la paz es algo de lo que se sigue adoleciendo.
Tristemente cada año se le dedican unas horas al recuerdo del Benemérito de las Américas, pero su legado queda en el olvido, el sueño de los mexicanos, bueno, de la gran mayoría, es que las altas luminarias del poder hagan suyas, pero de verdad, las palabras de JUAREZ GARCIA, que los dichos se traduzcan en hechos, que se tenga un país más justo e igualitario, donde se respeten los derechos de todos, donde se tenga paz.
Dicen que los individuos y naciones tienen los gobiernos que merecen, y si, porque somos nosotros los que les elegimos, les damos poder absoluto para que hagan su voluntad, les permitimos que violenten nuestras garantías y nos condenen a vivir los daños colaterales de sus malas acciones.
Esa es la verdad, de lo que hoy sucede en México, de que el legado de JUAREZ este en olvido todos somos culpables, no podemos culpar sólo a los malos gobiernos porque igual de una manera u otra, la gran mayoría de los mexicanos, hemos contribuido a tener el país que hoy tenemos, callamos cuando debemos de gritar, agachamos la cabeza cuando deberíamos con la frente en alto levantar la voz, en ocasiones conformistas, permisivos, no exigimos que los empoderados cumplan con su obligación.
Por si fuera poco, nuestra apatía, la indiferencia para exigir que sucedan buenas acciones, permitiendo que los gobiernos hagan su voluntad, como padres de familia también hemos dejado para luego el fomento de los valores de las nuevas generaciones.
Nuestros niños y jóvenes no tienen héroes que admirar, que les sirvan de ejemplo, los dejamos crecer con los héroes de ficción que solo general violencia, en muchos casos hasta creen que ser malviviente es bueno.
Es triste darnos cuenta que las nuevas generaciones van dejando de lado los valores, el respeto, y comienzan acostumbrarse al caos, porque los gobiernos han quedado a deber y buena parte de la sociedad se acostumbró a no exigir justicia social.
La mayoría de las nuevas generaciones desconocen lo elemental de nuestras raíces, de nuestra historia, y van olvidando hasta las fechas importantes y qué es lo que se conmemora en ellas.
Ahí es justo donde tenemos que aplicarnos, sociedad y gobierno deben trabajar juntos si es que queremos que este México tenga buen futuro, necesitamos que las mujeres y hombres del mañana hagan suyas las palabras de DON BENITO JUAREZ y las apliquen en su vida diaria, porque la verdad es que, si entre los individuos y naciones no hay respeto al derecho ajeno, no hay paz para todos.




