Por. Staff
El director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Víctor Rodríguez Padilla, anunció que la empresa paraestatal planea explotar yacimientos de gas natural no convencional mediante fracturación hidráulica —técnica conocida como fracking— en diversas cuencas del norte y noreste del país, entre ellas la Cuenca de Burgos y la región Tampico-Misantla, ambas con presencia en el estado de Tamaulipas.
El anuncio fue realizado durante una presentación pública en la que el funcionario expuso la estrategia de Pemex para alcanzar la autosuficiencia energética en materia de gas natural en un horizonte de diez años.
De acuerdo con los datos presentados por Rodríguez Padilla, la Cuenca de Burgos —que atraviesa porciones significativas del noreste de Tamaulipas, así como partes de Nuevo León y Coahuila— concentra un recurso prospectivo de 53.8 billones de pies cúbicos de gas no convencional, además de 13.2 billones de pies cúbicos de gas convencional.
Por su parte, la región Tampico-Misantla, que abarca la franja costera del sur de Tamaulipas y porciones de Veracruz e Hidalgo, registra 20.6 billones de pies cúbicos de gas no convencional y 4.7 billones de gas convencional.
A nivel nacional, México dispone de un potencial prospectivo total de 141.4 billones de pies cúbicos de gas no convencional y 83.1 billones de gas convencional, de acuerdo con las estimaciones presentadas por la dirección de Pemex. El director precisó que el gas no convencional se encuentra atrapado en formaciones de roca dura, como lutitas (conocidas en inglés como shale) y arenas compactas, lo que requiere técnicas de extracción distintas a las empleadas en yacimientos tradicionales.
RECURSOS PROSPECTIVOS DE GAS NATURAL (billones de pies cúbicos)
- Cuenca de Burgos — no convencional: 53.8 Bt³
- Cuenca de Burgos — convencional: 13.2 Bt³
- Tampico-Misantla — no convencional: 20.6 Bt³
- Tampico-Misantla — convencional: 4.7 Bt³
- Total nacional no convencional: 141.4 Bt³
- Total nacional convencional: 83.1 Bt³
LA META: CASI CUADRUPLICAR LA PRODUCCIÓN
La producción actual de gas natural de Pemex es de 2,300 millones de pies cúbicos diarios, cifra que la paraestatal busca elevar a 8,600 millones de pies cúbicos diarios en un plazo de diez años. El consumo nacional actual es de aproximadamente 9,000 millones de pies cúbicos diarios, lo que significa que, de cumplirse la meta, México estaría en condiciones de cubrir la casi totalidad de su demanda interna con producción propia.
El director de Pemex distinguió entre dos tipos de yacimientos. El gas convencional, asociado al petróleo o de tipo seco, se localiza principalmente en el sur del país y en el Golfo de México. El gas no convencional —objeto central del plan anunciado— se distribuye hacia el norte, en las cuencas de Sabinas, Burros-Picacho, Tampico-Misantla y Burgos, estas últimas con presencia en Tamaulipas.
CONDICIONES AMBIENTALES ANUNCIADAS POR PEMEX
Rodríguez Padilla expuso una serie de condiciones técnicas que, según Pemex, distinguirían la operación prevista de prácticas cuestionadas en otros países. En materia de uso del agua, afirmó que no se utilizará agua para consumo humano; en cambio, se emplearía agua congénita —proveniente de los propios yacimientos—, aguas de desecho industrial o aguas salinas, con un reciclaje proyectado de hasta el 80 por ciento del volumen utilizado.
Respecto a la protección de acuíferos, el director indicó que los pozos serán perforados a profundidades superiores a 4,000 metros, y que se emplearán múltiples tuberías de revestimiento con cementación de altos estándares para aislar las zonas de extracción de los mantos freáticos superficiales. Asimismo, señaló que se utilizarán insumos biodegradables y se implementará monitoreo continuo mediante sensores e inteligencia artificial.
En cuanto al impacto superficial, el funcionario mencionó el uso de macroperas: instalaciones que concentran múltiples operaciones de perforación en superficies reducidas, con el objetivo de disminuir la afectación al paisaje y a las comunidades aledañas.
«Los pozos se perforarán a profundidades superiores a 4,000 metros con múltiples tuberías de revestimiento y cementación de altos estándares para evitar contacto con mantos freáticos.»
— Víctor Rodríguez Padilla, director general de Pemex
EL ANTECEDENTE: REPSOL Y LA CUENCA DE BURGOS
Durante los sexenios de Vicente Fox y Felipe Calderón, el gobierno federal firmó un contrato con la empresa española Repsol para la explotación de gas en la Cuenca de Burgos. Dicho contrato fue suspendido durante la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, según informó la presidenta Claudia Sheinbaum al ser cuestionada sobre el tema. Al momento de la presentación de Pemex, la empresa española mantenía presencia con al menos un pozo en la zona, sin que se hubieran perforado nuevos pozos desde la suspensión del contrato.
La presidenta Sheinbaum subrayó que el recurso invertido bajo ese contrato estaba vinculado al número de pozos proyectados, y precisó que la decisión sobre la reactivación o renegociación de esquemas contractuales en la cuenca quedará sujeta a las conclusiones del comité científico anunciado por Pemex.
COMITÉ CIENTÍFICO: DOS MESES PARA EMITIR RECOMENDACIONES
Rodríguez Padilla anunció la integración de un comité de científicos y especialistas en manejo de agua, geología y explotación sustentable de recursos energéticos, cuya función será analizar las técnicas propuestas y emitir recomendaciones en un plazo aproximado de dos meses. La decisión definitiva sobre el inicio de operaciones de fracking en la Cuenca de Burgos y otras regiones del país quedará supeditada a los resultados de ese dictamen.
El impacto económico de la explotación del gas no convencional en el norte del país fue presentado por el director de Pemex como un factor de desarrollo regional para estados como Coahuila y Tamaulipas, entidades que han registrado cierres industriales y contracción de empleos en sectores como la minería. La paraestatal no precisó, durante la presentación, los municipios tamaulipecos que serían directamente afectados por las primeras operaciones.




