9 abril, 2026

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Estrecho de Ormuz cerrado: fracasó el cese al fuego

Faljoritmo /Jorge Faljo
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Hace unas horas el anuncio de un cese de hostilidades entre Irán y los Estados Unidos causó una ola de júbilo. Por fin parecía abrirse una oportunidad a la paz en la región, al inicio de la reconstrucción de lo mucho que ha sido dañado y a la apertura del estrecho de Ormuz a la salida de energéticos, fertilizantes y otros materiales esenciales al bienestar miles de millones de personas en todo el mundo.

El anuncio era más sorprendente, y positivo, dado que estaba precedido de muy malos antecedentes. Entre los más recientes está el mensaje del domingo pasado en el Donald Trump lanzó un ultimátum dándole 48 horas al gobierno de irán para abrir el estrecho de Ormuz. Fue un mensaje explosivo dado el lenguaje de carretonero que uso Trump; empleó las más groseras palabras del vocabulario en inglés y terminó el breve mensaje con una desconcertante alabanza a “Allah”. Una palabra que en árabe significa Dios y que, en el contexto de ese mensaje soez fue interpretada como burla a la religiosidad de los musulmanes.

Ciertamente tal mensaje no correspondía a lo que los cientos de millones de cristianos de los Estados Unidos, católicos y protestantes, esperaban de su presidente en uno de los días más sagrados de su fe; el domingo de resurrección.

Este mensaje fue seguido de otros peores. Trump dijo que los iranies eran animales y en un siguiente mensaje dijo que esa noche desaparecería una civilización entera. Dijo que no lo deseaba pero probablemente ocurriría. Esta declaración genocida e ilegal tanto en la perspectiva del derecho internacional como del de los Estados Unidos, fue interpretada como la amenaza de un posible uso de bombas nucleares contra Irán.

Dados estos antecedentes fue un gran alivio que en otro mensaje es sus redes sociales Trump dijera que a solicitud del primer ministro de Pakistán contuvo el reforzamiento de sus fuerzas militares en la región. Esto bajo la condición de que Irán aceptara la completa e inmediata apertura del estrecho de Ormuz para el paso seguro de la navegación. Sería un cese al fuego de parte de las dos partes en el conflicto y lo justificó diciendo que ya se habían cumplido y excedido todas las metas militares que se había propuesto.

Anteriormente había señalado que en Irán ya había ocurrido un cambio de régimen dado que ahora era posible negociar con nuevos lideres políticos, militares y religiosos; los anteriores habían sido asesinados en su mayor parte en ataques de decapitación.
En el mensaje referido Trump dijo que había recibido una propuesta de 10 puntos de parte de Irán y que la consideraba una base razonable que reflejaba que los puntos más contenciosos estaban resueltos y que un cese al fuego de dos semanas permitiría que se llegara a un acuerdo final definitivo.

Naturalmente el cese de hostilidades fue calificado por Trump como una completa, al 100 por ciento, victoria personal. Este mensaje se dio hora y media del momento en que según el ultimátum anterior sería destruida la civilización iraní.

Pocas horas antes el vocero del parlamento iraní había declarado que la única posibilidad de un cese de hostilidades era que Estados Unidos aceptara la propuesta de 10 puntos de Irán.

Así que no es enteramente claro si Trump cedió a la presión internacional e interna para no efectuar el ataque devastador anunciado debido al temor generalizado de que Irán respondería con una represalia a ese nuevo nivel; lo que podría destruir, literalmente a los estados árabes del golfo y hundir al mundo en una severa depresión económica y la hambruna para cientos de millones.

Los principales puntos de la propuesta iraní eran de muy difícil aceptación para los Estados Unidos. Entre ellos que habría un fin de la guerra permanente, con garantías adecuadas, y no un mero cese al fuego que prepararía nuevos ataques posteriores.

Terminar con las hostilidades en la región, en particular que Israel dejara de bombardear Líbano. Retiro de las bases y fuerzas militares de los Estados Unidos de la región. En lugar de las reparaciones de guerra anteriormente exigidas irán establecería una cuota de pago al paso de los buques petroleros por el estrecho.

Irán se comprometía a dos cosas en lo inmediato; si no era atacado no habría represalias y ambas partes cesarían sus agresiones. Lo segundo es que permitía la navegación por el estrecho de Ormuz bajo una logística controlada con permisos previos por sus fuerzas armadas.

Ante la inminente entrada del alto al fuego Israel aprovechó para destruir un complejo siderúrgico y otro petroquímico en Irán y atacar infraestructura civil, incluyendo una antigua sinagoga importante para la comunidad judía de Irán. Lo que realmente colmó el plato fue el ataque con más de un centenar de bombas a Beirut en una estrategia de tierra arrasada como la empleada en Gaza.

La propuesta de Irán era muy clara, se trataba del cese de ataques de las dos partes, Estados Unidos e Israel de un lado, en contra de Irán y sus aliados del otro. Sin embargo la vocera de la Casa Blanca desconoció que los ataques entre Israel y Hesbolá, la milicia libanesa fueran parte del acuerdo.

Estados Unidos tuvo como una cuestión de honor y propaganda rescatar al segundo tripulante del F15 derribado por Irán, a un costo de más de 400 millones de dólares en equipo destruido. De manera similar para Irán no era posible abandonar a su suerte a Hesbolá que había entrado al conflicto en defensa de Irán tras el ataque del 28 de febrero.

Es remotamente posible que desde la perspectiva del gobierno de Trump los 10 puntos de la propuesta iraní se negociarían en las siguientes dos semanas, incluyendo el cese de los ataques a Líbano. Si es así no entendieron que cesar el bombardeo israelita era parte del cese de hostilidades planteado por Irán.

Para Trump lo esencial era declarar una victoria total que le permitiera retirarse del conflicto pero al parecer no negoció adecuadamente con Israel y las poderosas organizaciones sionistas que con sus grandes donativos dominan la política norteamericana.

El caso es que no se instrumentó el cese de hostilidades; Irán cerró el estrecho de Ormuz y está lanzando ataques contra Israel en represalia al bombardeo en Beirut.
Dado el historial de engaños, malentendidos y fracasos en las negociaciones con Trump y la negativa total de negociaciones de parte de Israel la nueva perspectiva pinta peor que la de hace una semana.

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