Por Staff
Expreso-La Razón
Mientras que a nivel nacional la sequía registraba al cierre de marzo una extensión casi cinco veces menor que la del año anterior, el norte y noreste de Tamaulipas atraviesan una de sus condiciones hídricas más críticas de los últimos años.
Ocho municipios del estado —entre ellos Reynosa, Matamoros, Nuevo Laredo y Río Bravo— se encuentran bajo sequía extrema o excepcional, las categorías más severas de la escala utilizada por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
El contraste con el resto del país es marcado, y el peso económico de la región —agrícola, industrial y fronteriza— hace que la insuficiencia de agua tenga un costo que va más allá del registro meteorológico.
En su edición al 31 de marzo, el Monitor de Sequía de México del SMN registraba sequía en apenas el 7.5 por ciento del territorio nacional, frénte al 42.8 por ciento que reportaba en la misma fecha de 2025. La mejora en el país se explica por precipitaciones por arriba del promedio climátológico en el noroeste, centro, sur y la península de Yucatán, asociadas a frentes fríos y otros sistemas meteorológicos durante la segunda quincena del mes.
Sin embargo, esa mejora no alcanzó al norte. En la región hidrológica-administrativa del Río Bravo —de la que proviene el agua que México entrega a Estados Unidos conforme al Tratado de 1944—, la sequía cubría aún el 35.8 por ciento de su superficie, frente al 77.5 por ciento del año anterior. Una mejora relativa, pero insuficiente para aliviar la presión sobre las cuencas y municipios donde la condición es extrema o excepcional.
El SMN precisa que la persistencia de condiciones secas en el norte y noreste del país propició el incremento de áreas con sequía de severa a excepcional en Chihuahua, Coahuila y en porciones de Nuevo León y Tamaulipas. En total, 97 municipios del país presentaban algún grado de sequía (D1 a D4) y 64 más se catalogaban como anormalmente secos (D0).
Coahuila encabeza la lista con 22 municipios afectados, equivalente al 57.9 por ciento de su total. Tamaulipas ocupa el segundo lugar con 21 localidades —el 48.8 por ciento de sus municipios—, seguido de Nuevo León con 19 (37.3 por ciento).
OCHO MUNICIPIOS TAMAULIPECOS EN NIVEL CRÍTICO
De los 20 municipios que el SMN registraba en sequía extrema (D3) o excepcional (D4) en toda la región del Río Bravo, ocho pertenecen a Tamaulipas: Guerrero, Gustavo Díaz Ordaz, Matamoros, Mier, Nuevo Laredo, Reynosa, Río Bravo y Valle Hermoso. Los otros doce se distribuyen entre Coahuila (Acuña, Guerrero, Hidalgo, Jiménez, Nava, Ocampo, Piedras Negras, Villa Unión y Zaragoza), Chihuahua (Manuel Benavides y Ojinaga) y Nuevo León (Anáhuac).
La concentración de municipios críticos en el noreste tamaulipeco no es casual: se trata de la franja que colinda con Texas, la más expuesta a los ciclos de sequía del semidesierto y la menos favorecida por los sistemas de humedad que penetran del Pacífico o del sur del Golfo de México. Para estos municipios, la perspectiva del segundo trimestre es adversa: el SMN pronosticó lluvias por debajo del promedio en abril, cercanas al promedio en mayo y por debajo en porciones aisladas en junio.
La persistencia de condiciones secas en el norte y noreste del país propició el incremento de áreas con sequía de severa a excepcional en Chihuahua, Coahuila y al norte de Nuevo León y Tamaulipas. — Servicio Meteorológico Nacional
ACELERAN ENTREGA A ESTADOS UNIDOS
En paralelo a la crisis hídrica en los municipios del norte, México mantiene un ritmo acelerado de entrega de agua a Estados Unidos en el marco del Tratado de Aguas de 1944. Según cifras de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), entre enero y marzo de 2026 se entregaron 413 millones 72 mil 352 metros cúbicos: 118.4 millones en enero, 129.6 millones en febrero y 165 millones en marzo.
El promedio mensual de ese primer trimestre fue de 137.7 millones de metros cúbicos. Para contextualizar ese dato: el compromiso total del quinquenio vigente es de 2 mil 158 millones de metros cúbicos, lo que implica, distribuido de manera uniforme en los 60 meses del ciclo, una entrega promedio de 35.97 millones al mes. México está entregando casi cuatro veces ese promedio mensual.
En diciembre pasado se acordó, además, la liberación adicional de 249.163 millones de metros cúbicos para atender el déficit acumulado del quinquenio anterior. Con los volúmenes del primer trimestre, el gobierno mexicano acumula un excedente de más de 305 millones de metros cúbicos sobre el promedio requerido del ciclo actual. El flujo diario en marzo alcanzó de manera constante registros superiores a los 58 metros cúbicos por segundo, con picos cercanos a 64 m³/s.
La presa Falcón —pieza central del sistema de almacenamiento binacional— registraba al cierre de marzo tan solo el 13.7 por ciento de su capacidad, mientras México entregaba agua a un ritmo casi cuatro veces superior al promedio requerido por el quinquenio.




