Por. Raúl López García
Expreso-La Razón
TAMAULIPAS, MÉXICO.- La Secretaría de Educación de Tamaulipas reconoció que el sistema educativo enfrenta un aumento en problemas de ansiedad, violencia y conductas emocionales entre estudiantes, mientras la falta de psicólogos en los planteles obligará a capacitar maestros para atender esa crisis dentro de las aulas.
El secretario de Educación, Miguel Ángel Valdez García, admitió que actualmente no es viable contar con especialistas de salud mental en todas las escuelas del estado, por lo que el gobierno apostará por un modelo de contención emocional encabezado por docentes.
“La idea es que no podemos tener un psicólogo en cada escuela. Ahorita todavía eso no es factible”, declaró.
Como parte de esta estrategia, la SET implementará en preparatorias el programa “ABC de las emociones”, el cual incluirá dos horas semanales dedicadas a educación socioemocional y capacitación para prácticamente todos los maestros de nivel medio superior.
“Vamos a preparar a todos los maestros para que hagan contención emocional. No solo vamos a preparar a los maestros, vamos a preparar a los papás y a los alumnos”, explicó.
El funcionario reconoció que las escuelas se han convertido en reflejo de los problemas sociales que viven miles de jóvenes fuera del aula, situación que ha incrementado los casos de ansiedad, violencia y aislamiento emocional.
“Tenemos que asumir el reto de que no nos rebase, de que todos los muchachos y muchachas se sientan acompañados y no se sientan solos”, expresó.
La estrategia busca disminuir problemas emocionales y prevenir escenarios más graves dentro de las escuelas.
“Que reduzcamos los índices de ansiedad, que reduzcamos las conductas violentas y desde luego que no haya intenciones suicidas”, sostuvo.
Sin embargo, detrás del nuevo programa también queda expuesta la insuficiencia de personal especializado en salud mental dentro del sistema educativo.
Ante esa carencia, la SET recurrirá al apoyo de estudiantes universitarios de carreras relacionadas con la salud, quienes participarán mediante servicio social en tareas de acompañamiento emocional.
Valdez García informó que la mayoría provendrán de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, aunque todavía no existe una cifra definitiva de cuántos jóvenes participarán en el programa.
“Son jóvenes que no pueden estar dedicados al cien por ciento, solamente en las horas de servicio, pero va a ser un gran apoyo”, señaló.
La estrategia comenzará a operar a partir de agosto, en medio de un escenario donde las autoridades educativas reconocen que los problemas emocionales entre adolescentes se han convertido en uno de los mayores desafíos dentro de las escuelas de Tamaulipas.
Ponen bajo vigilancia factores de riesgo
La Secretaría de Educación de Tamaulipas confirmó que ya existe un seguimiento institucional para estudiantes de nivel medio superior detectados con factores de riesgo emocional, conductual o social, luego de la aplicación de instrumentos especializados en preparatorias del estado.
El subsecretario de Educación Media Superior y Superior, Igor Crespo Solís, reveló que recientemente fue instalada una mesa estatal de atención y prevención integrada por dependencias gubernamentales, organismos de protección infantil, especialistas en salud mental y corporaciones de seguridad.
La estrategia surgió tras la aplicación del instrumento DUCI en planteles de preparatoria, mecanismo con el que autoridades educativas buscan detectar señales de alerta relacionadas con depresión, ansiedad, consumo de sustancias, violencia, abandono escolar y otros problemas que afectan a adolescentes.
“Sí hay un seguimiento”, sostuvo el funcionario al explicar que en la mesa participan el DIF, SIPINNA, la Secretaría de Seguridad Pública, organizaciones civiles y grupos de psicólogos encargados de brindar atención y canalización a jóvenes identificados con algún nivel de riesgo.
Aunque la Secretaría de Educación aún no revela cifras oficiales sobre cuántos estudiantes presentan alertas, el reconocimiento público de estos diagnósticos evidencia una creciente preocupación institucional por la salud emocional de adolescentes tamaulipecos.
El tema cobra relevancia luego de que el Centro de Integración Juvenil adelantara recientemente la existencia de resultados preliminares derivados de estas evaluaciones, aunque dichos indicadores todavía no han sido presentados públicamente.
La dimensión del problema preocupa debido a que especialistas han advertido que, tras la pandemia, los trastornos emocionales, la ansiedad, las adicciones y las conductas autodestructivas aumentaron considerablemente entre jóvenes en edad escolar.
En este contexto, el gobierno estatal decidió involucrar no solo al sector educativo, sino también a áreas de seguridad, asistencia social y protección infantil, reflejando que el problema ya es considerado una prioridad transversal.
El Dr. Igor Crespo Solís explicó que el objetivo principal es actuar antes de que los problemas escalen y evitar que los estudiantes abandonen sus estudios o enfrenten situaciones más graves relacionadas con violencia, adicciones o deterioro emocional.
Sin embargo, la falta de estadísticas públicas deja abiertas varias interrogantes sobre el tamaño real de la problemática en Tamaulipas, los municipios con mayor incidencia y la capacidad institucional para brindar atención psicológica suficiente en todos los planteles.
Otro de los retos reconocidos por las autoridades educativas es mejorar la eficiencia terminal en preparatoria, indicador que continúa bajo monitoreo pero del que el subsecretario evitó proporcionar cifras exactas durante la entrevista.
Como parte del panorama educativo estatal, el funcionario también destacó que Tamaulipas cuenta actualmente con más de 130 planteles públicos de nivel medio superior entre subsistemas como COBAT, DGETI, CONALEP, ITACE y CBTa, infraestructura que sostiene tanto la cobertura educativa como las estrategias de atención integral a estudiantes.




