No existe igualdad de condiciones entre un maestro adulto y una niña de 14 años; por ello, no puede hablarse de consentimiento por parte de la pequeña víctima. La diferencia de edad, experiencia, madurez y poder coloca a niñas, niños y adolescentes en una situación de vulnerabilidad que debe ser reconocida y atendida con estricto apego a la ley.
Partiendo de esta premisa, quienes están frente a grupos de niñas o adolescentes y creen, como Victor “N”, que es posible un noviazgo con alguna alumna, no son maestros. “Tomamos la decisión de ser novios”, dijo Victor “N” a la madre de la pequeña víctima.
En realidad, estos personajes son depredadores con piel de docente, hijos sanos de un sistema patriarcal que creen que todo les pertenece, hasta la inocencia y la salud emocional de una niña.
Esto viene a cuenta por el caso conocido, recientemente, sobre la denuncia de una madre por el “noviazgo” entre su hija y el maestro, de casi 50 años, quien impartía Tecnología y también participaba como encargado del coro escolar. La adolescente cursa su educacion secundaria en la Escuela Secundaria Federalizada 53 “Quetzalcóatl”, ubicada en Ecatepec, Estado de México. Un caso indignante, pero más frecuente de lo que queremos reconocer.
En México, las leyes son claras y establecen que ninguna persona adulta puede mantener relaciones sexuales con una persona menor de edad.
La ley General de Educación, en su artículo 73,párrafo primero, señala que “En la impartición de educación para menores de dieciocho años se tomarán medidas reforzadas de protección para las y los educandos que aseguren el cuidado necesario para preservar su integridad física, psicológica y social sobre la base del respeto a su dignidad, la igualdad sustantiva entre mujeres y hombres y el respeto a su derecho a una vida libre de violencias […]”
En los últimos dos párrafos del mismo artículo se establece que “Los docentes y el personal que labora en los planteles de educación deberán estar capacitados para tomar las medidas que aseguren la protección, el cuidado de los educandos y la corresponsabilidad que tienen al estar encargados de su custodia, así como protegerlos contra toda forma de maltrato, violencia, perjuicio, daño, agresión, abuso, trata o explotación sexual o laboral” y “En caso de que los docentes, el personal que labora en los planteles educativos, así como las autoridades educativas, tengan conocimiento de la comisión de algún hecho que la ley señale como delito en agravio de los educandos, lo harán del conocimiento inmediato de la autoridad correspondiente.”
El hostigamiento sexual no es un juego, no es normal, no está bien y es un delito grave que cuando lo comente un supuesto maestro, en realidad estamos frente a un depredador con piel de docente.
¿Usted qué opina?




