Por Raúl López García
Expreso
CIUDAD VICTORIA, TAMAULIPAS.- Cada vez más médicos especialistas abandonan los hospitales públicos para incorporarse al sector privado o abrir sus propios consultorios, una situación que ha agravado la escasez de personal médico en Tamaulipas.
Aunque el salario es uno de los factores más importantes, especialistas, organismos de salud y estudios oficiales coinciden en que existen otras causas que están empujando esta migración.
La falta de insumos, equipos obsoletos, exceso de trabajo, incertidumbre laboral y limitadas oportunidades de crecimiento profesional forman parte de un problema estructural que hoy mantiene vacantes decenas de plazas en hospitales del IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar.
Datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) indican que México cuenta con apenas 2.7 médicos por cada mil habitantes, por debajo del promedio de 3.9 registrado por los países miembros del organismo.
El déficit nacional de especialistas supera las 70 mil plazas, de acuerdo con diversos análisis realizados por organismos del sector salud y centros de investigación económica.
La diferencia económica entre el sector público y el privado continúa siendo uno de los principales incentivos para migrar. Información obtenida de tabuladores institucionales, convocatorias del IMSS y reportes del mercado laboral médico muestra que un especialista en hospitales públicos suele percibir entre 40 mil y 60 mil pesos mensuales al inicio de su carrera, mientras que en hospitales privados de alta especialidad los ingresos pueden superar los 100 mil pesos y alcanzar cifras mucho mayores en áreas quirúrgicas.
Sin embargo, la fuga de talento médico no responde únicamente a cuestiones salariales. Investigaciones del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), reportes del IMSS-Bienestar y testimonios de especialistas señalan que muchos médicos rechazan plazas debido a la falta de infraestructura adecuada para desarrollar su trabajo.
En algunos hospitales existen quirófanos, áreas especializadas y equipos que no pueden utilizarse plenamente por carencia de personal o mantenimiento.
La sobrecarga laboral es otro de los factores que impulsan la salida de especialistas. Hospitales públicos de distintas regiones del país operan con plantillas incompletas, lo que obliga a médicos a cubrir guardias adicionales y atender una mayor cantidad de pacientes.
El desgaste profesional y emocional, conocido como «burnout», aparece constantemente entre las principales razones para abandonar el servicio público.
En Tamaulipas, la situación mantiene focos rojos. Reportes sindicales y convocatorias federales muestran dificultades persistentes para cubrir vacantes de Medicina Interna, Anestesiología, Pediatría, Ginecología y Obstetricia, Cirugía General y Medicina de Urgencias, consideradas esenciales para la operación hospitalaria.
Información difundida por el propio IMSS durante sus procesos nacionales de reclutamiento señala que, pese a la incorporación de cientos de especialistas en los últimos años, continúan existiendo vacantes en áreas como oncología, neumología, dermatología, urología y medicina interna.
En algunos procesos de contratación quedaron plazas sin ocupar aun después de las jornadas nacionales de reclutamiento.
La competencia con Nuevo León representa otro desafío para Tamaulipas. Estudios laborales de Data México y análisis regionales muestran que Monterrey concentra algunos de los hospitales privados más importantes del país, además de universidades, centros de investigación y oportunidades de práctica privada que resultan altamente atractivas para los especialistas recién egresados.
La informalidad laboral también refleja parte del problema. Datos de Data México correspondientes a 2025 ubicaron a Tamaulipas entre las entidades con mayores niveles de informalidad entre profesionales de la salud.
Especialistas consultados por diversos organismos consideran que la falta de certeza laboral y la contratación temporal continúan afectando la permanencia del personal médico.
A esta problemática se suma el déficit histórico en la formación de especialistas. Durante años, el número de plazas disponibles para residencias médicas resultó insuficiente frente a la demanda nacional.
Aunque el Gobierno Federal incrementó significativamente la formación de especialistas, pasando de poco más de 8 mil médicos en formación en 2019 a cerca de 19 mil en 2025, los expertos consideran que el rezago acumulado todavía tardará varios años en corregirse.
Ante este escenario, las instituciones públicas han implementado diversas estrategias para atraer personal.
El IMSS realizó contrataciones históricas superiores a nueve mil especialistas en convocatorias recientes, mientras que el programa IMSS-Bienestar ha ofrecido bonos económicos, compensaciones para zonas de difícil cobertura, créditos y procesos de basificación para incentivar la permanencia del personal médico.
No obstante, especialistas y organismos consultados coinciden en que el problema difícilmente se resolverá únicamente con nuevas contrataciones. Los diagnósticos de la OCDE, el CIEP, el IMSS, IMSS-Bienestar, Data México y autoridades sanitarias apuntan a la necesidad de mejorar las condiciones laborales, fortalecer la infraestructura hospitalaria, garantizar insumos suficientes y ofrecer mayores oportunidades de desarrollo profesional.
Mientras esas condiciones no cambien, los hospitales públicos seguirán perdiendo especialistas y los pacientes continuarán enfrentando las consecuencias de una atención médica cada vez más presionada por la falta de personal




