Cuando Carmen Lilia Canturosas Villarreal asumió la presidencia municipal de Nuevo Laredo (octubre de 2021) recibió una deuda pública heredada de administraciones anteriores por más de 580 millones de pesos.
Eso le restaba capacidad de maniobra financiera, por amortizaciones e intereses contratados por el ayuntamiento. Pero en lugar de quejarse por el alto débito, se comprometió a liquidar el pasivo con un manejo transparente del presupuesto y el saneamiento de la hacienda pública.
Dispuso entonces establecer un manejo austero de los recursos, pues, además del gasto corriente y la ejecución de obras comprometidas durante su campaña, tenía que cubrir amortizaciones e intereses por los millonarios empréstitos aprobados por cabildos albicelestes –presididos al menos dos por Óscar Enrique Rivas Cuéllar–, y procurar que los servicios públicos les fueran atenidos en tiempo y forma a +/’ 430 mil pobladores del municipio.
A lo largo de su primer trienio, Carmen Lilia redujo la deuda pública de manera significativa, hasta dejarla en 293 millones de pesos.
Y ahora que transita el segundo año de su segunda administración, en la alcaldía, Carmen Lilia propuso al Cabildo liquidar la deuda, totalmente, a fin de cerrar este 2026 con finanzas sanas.
Esto refiere que en Nuevo Laredo hay una buena administración.
Y que en lugar de buscar culpables de ese endeudamiento –que sí los hay–, la alcaldesa procura el bienestar de sus gobernados y la tranquilidad de las futuras generaciones, sin problemas en su economía pública.
Esta acción de Canturosas Villarreal, representa uno de los pasos más importantes de toda administración municipal para consolidar un modelo de gobierno basado en los principios de honestidad, austeridad republicana, el uso eficiente de recursos públicos y la transparencia en su manejo
Por eso y más Carmen Lilia aparece (mensualmente) en el ‘top ten’ de los alcaldes mejor evaluados del país.
Obviamente, no pueden jactarse de lo mismo otros de los alcaldes que gobiernan el resto de los municipios con mayor explosión demográfica y un desarrollo económico sustentable –Reynosa, Matamoros, Ciudad Madero, Altamira y Tampico, son ejemplo de ello–, pues mantienen deuda pública y lo que es peor, parece impagable, aunque, según expertos en economía no es preocupante.
De cualquier forma, harían bien en copiar el método de austeridad, y el gasto ordenado y transparente, que la alcaldesa neolaredense atendió para liquidar totalmente la deuda municipal.
Humanismo desatendido
La comunión política que Claudia Sheinbaum Pardo exhibe frecuentemente con Américo Villarreal Anaya, refleja la confianza que la presidenta tiene en el gobernador de Tamaulipas como factor sustantivo del segundo piso de la cuarta transformación.
Ella y él, coinciden en la práctica humanista de acciones para ayudar a la población más desprotegida.
Un claro ejemplo, que me consta por haber sido testigo:
En la oficina de Atención Ciudadana del gobierno estatal, una persona, como las hay decenas cotidianamente, solicitó ayuda para que a su familiar (recién intervenida quirúrgicamente) la apoyaran para solventar gastos que, por ley, toca cubrirlos a la delegación estatal del IMSS-Bienestar.
Y la respuesta fue favorable.
Se trata de una señora humilde –la paciente–, con harta necesidad en materia económica, como hay en todo el estado, con familia que acaricia la miseria en los ejidos más olvidados del municipio San Carlos.
Sus parientes acudieron a la Secretaría de Salud, donde los recibieron con diligencia. Y tramitaron la procedencia de su solicitud, canalizándola al Hospital General (concretamente a la dirección general), pero la burocracia ahí adscrita –personalmente, el secretario particular del director, como sus asistentes–, dijeron desconocer la petición oficial de la SST, remitiendo ese caso a la Coordinación de Referencia y Contrareferencia, donde la persona que los atendió fue grosera y humillándolos por ignorantes (según observé) espetó que ahí nada tenían que hacer
Tras esa grosería los familiares de la persona hospitalizada (tras haber sido intervenida quirúrgicamente por cáncer) fueron a Palacio de Gobierno, concretamente a la oficina de Atención Ciudadana obteniendo la respuesta positiva esperada.
Le comento este suceso porque, se supone, el IMSS-Bienestar tiene la obligación (por mandato legal) de cubrir los gastos facultativos, quirúrgicos, de laboratorio y medicamentos.
Pero no lo hace.
Al menos, no aquí en Tamaulipas, porque el delegado, Margid Antonio Rodríguez Avendaño, está más obsesionado en ser alcalde de Victoria que en atender su responsabilidad, en perjuicio del programa presidencial.
El caso me hace suponer que las recomendaciones de la secretaria de Salud, Adriana Marcela Hernández Campos, hacia Margid, son inválidas, al quizá Rodríguez Avendaño tener un ‘padrino’ protector en la CdMx.
Como fuere, gracias a la voluntad humanista del Gobernador, que bien interpretan en el área de Atención Ciudadana, los estudios de laboratorio, a la fecha, están realizándose de manera gratuita.
Ojalá y ese humanismo sea entendido y atendido en IMSS-Bienestar y en el Hospital General de Ciudad Victoria.
Correo: jusam_gg@hotmail.com




