Por Antonio H. Mandujano
Expreso-La Razón
La confirmación del primer caso de gusano barrenador del ganado en Texas encendió las alertas sanitarias a ambos lados de la frontera y es que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) informó la detección de un becerro infectado en el condado de Zavala, al sur de Texas, una zona ubicada a aproximadamente 180 kilómetros de Nuevo Laredo, Tamaulipas.
Se trata del primer hallazgo de esta plaga en territorio texano en seis décadas, situación que llevó a las autoridades estadounidenses a establecer un perímetro de cuarentena y reforzar las medidas de vigilancia para evitar la propagación del parásito, cuyas larvas se alimentan de tejido vivo de animales de sangre caliente.
Aunque la noticia ha generado preocupación entre productores ganaderos de la región fronteriza, hasta el momento Tamaulipas no registra casos en municipios de la franja fronteriza ni en la zona norte del estado.
De acuerdo con los reportes más recientes del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), la entidad mantiene 171 casos activos de gusano barrenador, concentrados principalmente en regiones del centro y sur.
Los registros sanitarios indican que los casos más cercanos al norte tamaulipeco se encuentran en el municipio de Burgos, donde permanecen activos 12 reportes bajo vigilancia epidemiológica, mientras que las autoridades continúan con la liberación de mosca estéril, inspecciones de campo y monitoreo permanente para contener la dispersión de la plaga.
La detección en Texas ocurre después de meses de preocupación por el avance del gusano barrenador desde Centroamérica y distintas regiones de México.
El USDA informó que mantiene una estrategia intensiva de vigilancia, liberación de insectos estériles y restricciones de movilización animal en el área afectada para impedir que la plaga se establezca nuevamente en territorio estadounidense.
Para el sector ganadero tamaulipeco, el caso representa un recordatorio de que la amenaza permanece vigente, especialmente por la cercanía geográfica entre el sur de Texas y la frontera noreste mexicana.
Sin embargo, las autoridades sanitarias insisten en que actualmente no existe presencia confirmada del gusano barrenador en los municipios fronterizos de Tamaulipas, donde se mantienen activos los protocolos de vigilancia para detectar cualquier posible incursión de la plaga.




