El Feng Shui es una técnica milenaria que se basa en el flujo de la energía y cómo los objetos influyen en ella. Una planta muy asociada a esta práctica es el árbol de jade que se destaca por su resistencia, su aspecto brillante y el simbolismo que diversas culturas le atribuyen.
La misma tiene su origen en Sudáfrica y Mozambique. Contiene hojas carnosas que almacenan el agua por lo que es muy fácil de cuidar. En primavera puede dar pequeñas flores blancas o rosadas, y su crecimiento lento mantiene una forma compacta y atractiva.
Dejando de lado su lado decorativo, tenemos que mencionar que sus hojas verdes parecen monedas y se vincula con riqueza, prosperidad y buena suerte. De esta manera es una especie de amuleto para atraer la energía positiva.
¿Dónde colocar el árbol de jade?
El Feng Shui, ha manifestado que la ubicación estratégica de la planta de jade es fundamental para potenciar su efecto energético. Los lugares determinan que canalice mejor la energía positiva y atraiga prosperidad, oportunidades y bienestar.
Los espacios elegidos son:
Cerca de la entrada del hogar: por aquí se recibe la energía que entra y ayuda a generar buena fortuna desde el primer instante.
Esquina sureste de la casa: este es un sitio que se vincula con la riqueza, la abundancia y el crecimiento personal.
Oficina o escritorio de trabajo: colocar el árbol de jade en estos sitios favorece la concentración, estimula la creatividad y mantiene un flujo constante de ideas.
Salas o áreas comunes luminosas: contribuye a armonizar la energía y crear un ambiente equilibrado y acogedor.
Balcones o terrazas soleadas: por último tenemos este lugar que favorece a que la planta crezca vigorosa y canalice energía positiva hacia el hogar desde el exterior.
Si bien la ubicación es importante tienes que tener en cuenta el cuidado constante. El riesgo debe ser moderado, hojas limpias y podas regulares para que la energía se estanque.
CON INFORMACIÓN DE EL HERALDO DE MÉXICO




