Por Antonio H. Mandujano
Expreso-La Razón
CIUDAD VICTORIA, TAM.- Con apenas 6 por ciento de almacenamiento en la presa Falcón y 4.9 por ciento en La Amistad, las dos principales presas internacionales que comparten México y Estados Unidos reflejan la gravedad de una crisis hídrica que ya golpea de lleno al campo tamaulipeco.
De acuerdo con datos actualizados de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la presa Falcón almacena apenas 82.2 millones de metros cúbicos, mientras que La Amistad registra 85.2 millones, niveles considerados críticos para el abastecimiento de los distritos agrícolas del norte de Tamaulipas.
Ante este panorama, el secretario de Recursos Hidráulicos del Estado, Raúl Quiroga Álvarez, lanzó una advertencia contundente: el volumen de agua que corresponde a México en las presas internacionales se encuentra «en el nivel más bajo de la historia.
La situación ya tiene consecuencias directas en el Distrito de Riego 025, el más grande del noreste del país, donde los productores agrícolas se quedaron sin agua para sembrar, pues depende en buena parte de las aguas de dichos embalses internacionales.
Aunque también aseveró que el panorama es distinto para el DR-026, donde todavía hay agua disponible para su riego.
“Por lo que corresponde al 026, ahí hay cero riegos”, señaló el funcionario.
El problema se ha agravado por años de sequía y por un modelo de riego que, según reconoció el propio secretario, continúa operando con métodos poco eficientes.
“Seguimos regando como hace miles de años”, sostuvo al explicar que gran parte del agua disponible se desperdicia antes de llegar a los cultivos.
Mientras las presas internacionales se encuentran prácticamente vacías, miles de hectáreas productivas del norte de Tamaulipas dependen de aportaciones externas y de las lluvias que puedan registrarse durante la actual temporada de huracanes.
Quiroga Álvarez informó que los gobiernos estatal y federal ya impulsan programas de tecnificación para reducir pérdidas y aprovechar mejor cada metro cúbico disponible, además de realizar inspecciones para detectar extracciones ilegales y revisar concesiones de agua.
Y aunque las recientes precipitaciones han mejorado las condiciones de cultivos y agostaderos, aclaró que todavía están lejos de representar una recuperación significativa para las presas.
Por ahora, la esperanza del campo tamaulipeco está puesta en las lluvias de junio y en la actividad ciclónica del Golfo de México, pues los números actuales de Falcón y La Amistad muestran una realidad preocupante: las reservas estratégicas de agua para la frontera están prácticamente agotadas.




