7 junio, 2026

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Cruz Roja Victoria: 80 días de abandono, sin respuestas y con decenas de demandas

Decenas de trabajadores afirman sentirse abandonados por la institución a la que dedicaron gran parte de su vida.
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Por Raul López García
EXPRESO – LA RAZÓN

La sirena dejó de escucharse hace más de 80 días. Las ambulancias ya no salen de emergencia. Los pasillos permanecen vacíos. Las aulas de capacitación están cerradas. Las oficinas lucen abandonadas y parte del equipo fue retirado por personal enviado desde la Ciudad de México.

Pero el mayor vacío no está en el edificio de la Cruz Roja en Ciudad Victoria. Está en las respuestas que nadie ha dado.

Mientras la Cruz Roja Mexicana mantiene cerrada la delegación estatal de Tamaulipas tras detectar presuntas irregularidades financieras y administrativas, decenas de trabajadores afirman sentirse abandonados por la institución a la que dedicaron gran parte de su vida.

Entrevistas realizadas a varios empleados y ex empleados de la delegación revelan un ambiente de incertidumbre total. Aseguran que representantes de la sede nacional visitaron recientemente las instalaciones, pero se limitaron a recoger llaves, retirar equipo y atender asuntos jurídicos, sin informar qué ocurrirá con la delegación ni con quienes durante años sostuvieron su operación.

«Nos dejaron solos», resume uno de los testimonios.

La situación ha escalado al terreno legal. De acuerdo con los trabajadores consultados, alrededor de 30 a 35 personas promovieron demandas laborales luego de que fracasaran los intentos de conciliación por la falta de respuesta de la institución.

Entre los demandantes hay paramédicos, personal de enfermería, administrativos y trabajadores con trayectorias que van desde los 15 hasta más de 40 años de servicio.

La exigencia inicial era simple: recuperar sus empleos y recibir los salarios pendientes. Sin embargo, ante el silencio institucional, los procedimientos avanzaron y ahora varios buscan indemnizaciones completas, prestaciones y sueldos caídos.

El conflicto laboral se convirtió en una nueva capa dentro de una crisis que comenzó con auditorías realizadas por la Cruz Roja Nacional a los ejercicios 2024 y 2025. Las revisiones derivaron en la remoción de la dirigencia estatal y en el cierre de nueve delegaciones y bases operativas en Tamaulipas, incluida la de Ciudad Victoria.

La decisión dejó fuera de servicio a una de las corporaciones de auxilio más importantes del estado y obligó al Gobierno de Tamaulipas a reforzar al Centro Regulador de Urgencias Médicas, Protección Civil y otras instancias para cubrir la atención prehospitalaria.
Sin embargo, la ayuda no alcanzó para todos.

Según los trabajadores entrevistados, entre 20 y 25 paramédicos, médicos y enfermeros fueron absorbidos temporalmente por dependencias estatales. El resto quedó fuera.

Administrativos, personal de capacitación, intendencia y otras áreas pasaron de atender emergencias y operar servicios a buscar empleos eventuales para sostener a sus familias.

Algunos acumulan ya casi tres meses sin una fuente de ingresos estable.

La esperanza de una reapertura comenzó a surgir cuando trascendieron reuniones entre autoridades estatales y representantes de la Cruz Roja Nacional. Sin embargo, la expectativa volvió a derrumbarse cuando ocurrió el robo y vandalismo de las instalaciones en mayo pasado.

Los delincuentes ingresaron a la delegación y se llevaron una motocicleta, equipo de cómputo, cableado eléctrico, acumuladores de ambulancias, tanques de gas y diversos artículos operativos. También causaron daños en puertas, ventanas y áreas de capacitación.

El golpe fue doblemente simbólico.

La institución encargada de atender emergencias terminó convertida en víctima de la delincuencia y, hasta ahora, ninguna autoridad ha informado sobre personas detenidas o avances relevantes en la investigación.

La indignación aumenta porque el inmueble se encuentra a pocos minutos de instalaciones militares, corporaciones de seguridad y del sistema de videovigilancia estatal.

Pese a ello, el caso parece avanzar con la misma lentitud que la reactivación de la Cruz Roja.

Trabajadores entrevistados coinciden en que después de las reuniones sostenidas entre autoridades estatales y representantes nacionales existía la expectativa de una pronta reapertura, pero aseguran que nunca recibieron información oficial.

Hoy desconocen si la delegación volverá a operar, si recuperarán sus empleos o si la institución liquidará las obligaciones laborales pendientes.

La Cruz Roja Nacional sostiene que el cierre obedece a un proceso de reorganización para garantizar transparencia y viabilidad financiera. Pero en Ciudad Victoria la percepción es distinta.

Aquí la imagen que prevalece es la de una institución cerrada, saqueada, con demandas laborales en curso y decenas de trabajadores esperando noticias que nunca llegan.

Ochenta días después, la pregunta ya no es únicamente cuándo volverá a abrir la Cruz Roja.
La pregunta es cuánto daño puede resistir una institución humanitaria antes de que la emergencia deje de estar afuera y se instale definitivamente dentro de sus propias paredes.

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