Por Antonio H. Mandujano
Expreso-La Razón
Las lluvias registradas durante mayo provocaron una recuperación hídrica sin precedentes recientes en Tamaulipas, donde la sequía prácticamente desapareció del mapa estatal tras meses de condiciones críticas que afectaron presas, ríos, actividades agropecuarias y el abastecimiento de agua en diversas regiones.
De acuerdo con el más reciente reporte del Monitor de Sequía de México, publicado este pasado 5 de junio del 2026, el 94.2 por ciento del territorio tamaulipeco se encuentra libre de cualquier condición de sequía o de anormalidad por falta de lluvia.
Solamente el 5.5 por ciento permanece clasificado como anormalmente seco (D0) y apenas el 0.3 por ciento presenta sequía moderada (D1), sin que existan ya zonas con sequía severa, extrema o excepcional.
El informe revela además que únicamente un municipio del estado continúa bajo condiciones de sequía moderada, mientras que cuatro más permanecen catalogados como anormalmente secos, lo que convierte a Tamaulipas en una de las entidades con menor afectación por este fenómeno en todo el país.
La afectación remanente se concentra exclusivamente en una pequeña franja de la frontera norte.
Con base en la interpretación del mapa oficial del Monitor de Sequía, Nuevo Laredo, Camargo, Guerrero, Mier, y unas pequeñas partes de Reynosa hasts Matamoros permanecen en la categoría de anormalmente secos, condición que antecede a la sequía.
Fuera de esa zona fronteriza, el resto del estado aparece libre de afectaciones, reflejando una recuperación notable respecto a meses anteriores cuando amplias regiones tamaulipecas enfrentaban problemas derivados de la escasez de lluvias.
La mejora está directamente relacionada con las precipitaciones registradas durante la segunda quincena de mayo en el noreste del país.
De acuerdo con el Monitor de Sequía, diversos sistemas atmosféricos generaron lluvias por arriba del promedio climatológico, favoreciendo una disminución significativa de las áreas afectadas por sequía en esta región de México.
La recuperación cobra especial relevancia debido a que durante los últimos dos años Tamaulipas enfrentó una severa crisis hídrica que llevó a niveles históricamente bajos a presas internacionales como Falcón y La Amistad, además de generar afectaciones en el sector agropecuario y restricciones en el suministro de agua en algunas ciudades.
Los datos también muestran que la región hidrológica Golfo Norte, donde se encuentra gran parte de Tamaulipas, registra actualmente un 98.2 por ciento de su superficie sin afectaciones por sequía y apenas un 1.8 por ciento bajo condiciones anormalmente secas.
Y aunque el panorama es ampliamente favorable, especialistas señalan que será necesario mantener una temporada de lluvias activa durante junio y el resto del verano para consolidar la recuperación de acuíferos, ríos y presas, así como garantizar una disponibilidad adecuada de agua para los próximos meses.
Por ahora, el estado presenta uno de los escenarios más alentadores de los últimos años, con la sequía reducida a una mínima porción de la frontera norte y más del 94 por ciento del territorio libre de afectaciones.




