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EXPRESO-LA RAZON
Los problemas de contaminación de aguas continúan siendo uno de los principales desafíos ambientales para el estado.
De acuerdo con los más recientes estudios de monitoreo de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), 60 de los 82 puntos de aguas superficiales evaluados en Tamaulipas presentan niveles de contaminación clasificados como “contaminados” o “fuertemente contaminados”, lo que representa el 73 por ciento de los cuerpos de agua analizados.
Las evaluaciones abarcan ríos, presas, arroyos y lagunas distribuidos en distintas regiones del estado, donde se detectó la presencia de bacterias fecales, materia orgánica, sólidos suspendidos y otros contaminantes que afectan la calidad del agua.
Entre los parámetros que analiza la Red Nacional de Medición de la Calidad del Agua se encuentran la presencia de Escherichia coli, enterococos fecales, demanda bioquímica de oxígeno, sólidos suspendidos y niveles de toxicidad, indicadores que permiten determinar el grado de contaminación de los cuerpos de agua.
Ríos y lagunas entre los más afectados
Los reportes identifican como puntos críticos a la Laguna Madre Norte, en San Fernando; el río Tamesí y el río Pánuco, en la zona conurbada de Tampico, Ciudad Madero y Altamira; el río Soto la Marina, en Aldama y Jiménez; la presa Vicente Guerrero, en Padilla; el río Bravo, en municipios fronterizos, y el río San Juan, en Miguel Alemán.
Especialistas advierten que gran parte de esta contaminación proviene de descargas urbanas sin tratamiento suficiente, actividades agrícolas y ganaderas, así como del arrastre de residuos durante las temporadas de lluvias.
La situación preocupa debido a que muchos de estos cuerpos de agua abastecen sistemas de riego agrícola, actividades pesqueras y, de manera indirecta, a miles de habitantes de distintas regiones del estado.
La sequía agravó el problema
Durante los últimos años, la intensa sequía que afectó a Tamaulipas redujo significativamente los niveles de almacenamiento en presas, lagunas y ríos, provocando una menor capacidad de dilución de contaminantes.
Autoridades estatales han señalado que durante la crisis hídrica registrada en la zona sur se presentaron alteraciones en el ecosistema lagunario debido a la acumulación de materia orgánica, peces muertos y sedimentos expuestos por la falta de agua.
Con la llegada de las lluvias y los escurrimientos provenientes de las cuencas altas, parte de esos materiales fueron arrastrados nuevamente hacia ríos y lagunas, modificando temporalmente la calidad del agua.
Cuenca Guayalejo-Tamesí, una región estratégica
Investigaciones recientes sobre la cuenca Guayalejo-Tamesí, una de las más importantes para el abastecimiento de agua en el sur de Tamaulipas, advierten que la región enfrenta problemas asociados a la sobreexplotación de acuíferos y a la necesidad de mejorar la gestión integral de los recursos hídricos.
Esta cuenca abastece directa o indirectamente a cientos de miles de habitantes y resulta estratégica para actividades agrícolas, industriales y urbanas.
Especialistas consideran que la recuperación de los niveles de agua derivada de las lluvias representa una oportunidad para reforzar las acciones de saneamiento y vigilancia ambiental, evitando que la contaminación continúe deteriorando los ecosistemas acuáticos.




