Por Raúl López García
Expreso-La Razón
CIUDAD VICTORIA, TAM.- Las lluvias de las últimas semanas dieron un respiro parcial a Ciudad Victoria. La captación en las principales fuentes de abastecimiento mejoró de forma notable, pero la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (COMAPA) confirmó que los tandeos continúan y que la capital tamaulipeca permanece en semáforo rojo.
El gerente general del organismo, Fernando García Fuentes, precisó que el sistema de La Peñita registró una recuperación importante en apenas siete días: de 290 litros por segundo a más de 400. Es uno de los mejores registros recientes, pero todavía representa entre el 60 y el 65 por ciento del nivel óptimo.
«Cuando traemos 700 litros por segundo ya estamos muy bien. Entonces ahorita traemos como un 60 o 65 por ciento del nivel óptimo», detalló el funcionario.
La mejoría se traducirá en mayor presión y suficiencia en algunas colonias, pero sin eliminar las restricciones. García Fuentes fue claro al respecto: «La gente va a empezar a sentir un poquito más de presión y suficiencia de agua, pero se mantienen los tandeos, no podemos confiarnos.»
La advertencia no es retórica. La experiencia de temporadas anteriores muestra que los niveles de La Peñita caen con rapidez en cuanto cesan las precipitaciones, especialmente bajo las temperaturas que caracterizan al verano tamaulipeco. «Si las lluvias se llegan a detener, vuelve a bajar muy rápidamente, sobre todo en esta época de altas temperaturas», señaló el gerente.
El Comité Estatal de Evaluación del Agua ratificó el semáforo rojo para Ciudad Victoria, lo que implica que la emergencia hídrica sigue vigente y que cualquier distensión en las medidas de ahorro podría revertir los avances.
Las fugas que COMAPA no controla
Uno de los datos más reveladores de la entrevista con García Fuentes tiene que ver con el origen del agua que se pierde. Contrario a lo que podría suponerse, el funcionario sostuvo que las pérdidas atribuibles a la red pública son menores al 20 por ciento.
«La pérdida que tenemos nosotros en fugas propias de la red estamos hablando de un 15 por ciento, no llega al 20 por ciento. El resto se está dando en los domicilios», afirmó.
El señalamiento, aunque válido en términos técnicos, no exime a COMAPA de su propia deuda con la infraestructura: un 15 por ciento de fugas en una ciudad con déficit hídrico crónico sigue siendo un volumen considerable. Pero el llamado a los usuarios tiene sustento: sanitarios con fuga constante, llaves sin cierre hermético y tuberías deterioradas pueden representar pérdidas significativas que pasan desapercibidas. El organismo recomendó instalar medidores para detectar consumos anormales que evidencien fugas ocultas.
Por ahora, los victorenses podrán notar una mejoría leve en el servicio. Pero la crisis no ha terminado. La ciudad sigue sedienta, y las lluvias —tan bienvenidas como inciertas— no alcanzan todavía para cerrar la emergencia.




