10 junio, 2026

10 junio, 2026

Abusos en IMSS-Bienestar

Golpe a golpe/Juan Sánchez Mendoza

La coordinación estatal del IMSS-Bienestar, desde su creación –febrero 23 de 2024–, exhibe incompetencia para proveer servicios de salud integrales, gratuitos y universales (de primer y segundo niveles) a la población carente
de afiliación en otras dependencias del sector público.

Además, hay un gran número de hospitales y centros de salud, bajo su responsabilidad, que no cuentan con suficientes medicamentos. Ni material de curación. Menos con el equipo necesario para su funcionamiento.

Sobre tan irrebatible trance, el coordinador estatal del IMSS-Bienestar, Marggid Antonio Rodríguez Avendaño, obligado está a explicarle el por qué ocurre tal deficiencia en Tamaulipas a su director general, Alejandro Svarch Pérez, pues, se supone que los recursos financieros, materiales y humanos asignados al estado, llegan en tiempo y forma.

O sea, le corresponde a Marggid administrar eficientemente el recurso; procurar que el gasto esté bien ejecutado y rendir puntualmente un informe sobre el manejo del presupuesto.

Para atender el asunto económico Rodríguez Avendaño nombró como jefe de Servicios Administrativos y Finanzas a Arik Salvatierra García, pese a que éste es investigado por la Fiscalía General de la República (FGR) en relación a una denuncia en contra suya por parte del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) –delegación Nuevo León–, presentada hace un año, por la compra fraudulenta de medicamentos –elevando sus precios–, pero, además, ha sido acusado de favorecer a otra factureras de Monterrey y de la Ciudad de México, en 2025, y lo que va del año en curso, al adjudicarles, directamente, contratos hasta por más de 375 millones de pesos.

A la mano conservo copia documental de esos ilícitos.
También de otra denuncia contra ese tal Arik por hostigamiento laboral y sexual, en la representación del IMSS-Bienestar, aquí en Tamaulipas.

Seguramente, también aparecen sobre los escritorios de Svarch Pérez y Rodríguez Avendaño. Y quizás, hasta en Palacio Nacional, refiriendo sus barbaridades.
Y es que se trata de un verdadero pájaro de cuenta, que ha ostentado cargos en servicios públicos administrativos, en las áreas de adquisiciones, abastecimiento y la contratación de bienes y servicios. Así como funciones vinculadas a la administración de recursos públicos dentro del sector salud.

La investigación de la FGR iniciada por acusación directa del IMSS en Nuevo León, por manejo fraudulento de recursos, está vigente.

Y se le señala por autorizar la compra de medicamentos a precios que ofenden la economía nacional: 131 millones de pesos, cuando en mercado norman valían apenas 51.
Es decir, hubo un sobrecosto de 80 millones, que debieron ser para el alivio de los enfermos y no para el beneficio de unos cuantos.

Acá en el estado, hay acusaciones de que Salvatierra García favorece a empresas neoleonesas y de la Ciudad de México en materia de compras, lo que ha generado inconformidad de comercializadores locales.
Pero los excesos de Arik no paran ahí.

Comete otros más bajos, que Marggid no desconoce y quizá los tolera.
Refiero esto porque, también a la mano, conservo una denuncia que le fue presentada a Rodríguez Avendaño, por la (¿todavía?) jefa de Recursos Materiales y Servicios Generales, Jessica Rodríguez Chávez, en contra del tal Arik, por acoso laboral y sexual.

La dama relata, en el contenido de su denuncia, hechos y fechas. Pero las omito por respeto a ella y a sus familiares, aunque consigno que esa su acusación fue entregada en la oficina de Marggid el pasado día dos de este mes.
Y quizá ya sea del conocimiento de Alejandro Svarch Pérez y hasta de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Como fuere, Marggid sostiene en el cargo a su amigo Arik.
¿Acaso no le resultaría sano que éste pidiera licencia hasta solventar las denuncias en su contra?
En fin, cada cual marca su propio destino.
 
Abusos de la FIFA
Ahora resulta que todos los restaurantes, cantinas, bares, cafeterías y todo negocio, en su cotidiana actividad de servicio, deben pagarle una cuota a la FIFA para que clientela pueda ver vía televisión la inauguración y el partido primario de la gesta mundial.

De lo contrario, advierten los usureros en complicidad con la Profeco, a los infractores se les multará.

Me pregunto
1) ¿Qué autoridad tiene la FIFA en México para cobrar ‘derechos’, sin, por cierto, pagar impuestos?, y
2) ¿Por qué el gobierno federal admite tan despreciable recaudación?
Correo: jusam_gg@hotmail.com

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