RAMIRO ORTEGA VALDEZ
EXPRESO-LA RAZÓN
MANTE.- Las recientes lluvias y el desbordamiento de cuerpos de agua han favorecido la expansión del pez diablo en diversos afluentes de la región cañera, situación que mantiene en alerta a pescadores y habitantes debido al riesgo que representa para las especies nativas y la actividad pesquera.
Lo anterior fue denunciado por el señor Martín Meléndez Zapata, quien mencionó que esta especie invasora y depredadora se ha propagado rápidamente en canales, arroyos, ríos y presas de la región, afectando no solamente a quienes viven de la pesca comercial a baja escala, sino también al equilibrio natural de los ecosistemas acuáticos de la región.
“Es un problema serio, porque con las bajadas y desbordes de agua por las lluvias se han contaminado muchos cuerpos de agua con pez diablo, no existe un mecanismo para controlarlo, se reproduce muy rápido y además es depredador, que cada vez es más común observarlo en canales de Xicoténcatl, arroyos de Gómez Farías y presas de El Mante”, afirmó.
El pescador también recordó que, desde la severa sequía del 2024 la actividad pesquera entró en crisis debido a la baja captura de especies de agua dulce y ahora, con la expansión del pez diablo, temen un panorama todavía más complicado, pues esta especie desplaza y pone en riesgo a los peces nativos de la región.
Meléndez Zapata hizo un llamado a las autoridades ambientales y pesqueras para que implementen estrategias de monitoreo y control de esta especie invasora, al advertir que su presencia creciente podría generar afectaciones económicas para decenas de familias que dependen de la pesca y provocar un mayor deterioro en los ecosistemas acuáticos de la región.
Asimismo, pidió a la población evitar la liberación de especies exóticas en ríos, canales y presas, ya que estas prácticas contribuyen a la alteración del equilibrio natural y ponen en riesgo la supervivencia de la fauna nativa.
De acuerdo con pescadores de la región, el pez diablo se caracteriza por su alta capacidad de adaptación y reproducción, además de que compite por alimento y espacio con especies nativas de valor comercial. Su presencia se ha documentado en distintos cuerpos de agua del estado, donde ha generado preocupación por el impacto ambiental que ocasiona, ya que modifica los hábitats acuáticos y dificulta la recuperación de poblaciones de peces tradicionales que forman parte de la actividad pesquera local.




