Por Antonio H. Mandujano
Expreso
La plaga del gusano barrenador continúa generando preocupación entre los productores pecuarios de Tamaulipas, donde ya se han acumulado 827 casos desde que se detectó su presencia en la entidad, de acuerdo con los reportes sanitarios más recientes.
Las estadísticas reflejan que Ocampo es el municipio con la mayor incidencia histórica, al concentrar 100 casos acumulados.
Le siguen El Mante con 75 y Tula con 65, localidades que se han mantenido entre las más afectadas por esta enfermedad que impacta principalmente al ganado.
En la lista también aparecen González, Hidalgo, Llera y Aldama, municipios que han registrado una importante cantidad de reportes y donde las autoridades mantienen acciones permanentes de vigilancia y control para evitar nuevos contagios.
Ciudad Victoria no ha quedado exenta de la problemática, pues acumula 39 casos desde el inicio de la contingencia sanitaria, cifra que la coloca en el décimo lugar estatal entre los municipios con mayor número de registros.
A nivel nacional, Tamaulipas se ubica actualmente en la quinta posición por cantidad de casos acumulados de gusano barrenador, situación que ha obligado a reforzar las estrategias de monitoreo, inspección y atención en las zonas ganaderas.
Así también, los informes más recientes señalan que existen 150 casos activos bajo seguimiento en distintos municipios del estado.
Aldama encabeza la lista con 19 casos vigentes, seguido de Soto la Marina con 16 e Hidalgo con 13.
Ocampo mantiene 12 casos activos y González reporta 10.
De igual modo, El Mante registra ocho casos en atención, Villagrán seis y los municipios de Burgos, Casas, San Carlos y Tula contabilizan cinco casos cada uno.
En Ciudad Victoria permanecen cuatro casos activos bajo vigilancia sanitaria.
Las autoridades del sector agropecuario han reiterado el llamado a los productores para revisar constantemente a sus animales y reportar de manera inmediata cualquier lesión sospechosa. La detección oportuna de la enfermedad es considerada una de las principales herramientas para contener su propagación y reducir las afectaciones al hato ganadero.
Mientras continúan las acciones de control y seguimiento en campo, el estado mantiene una vigilancia permanente para evitar que la plaga avance hacia nuevas zonas productivas y genere mayores pérdidas económicas para los ganaderos tamaulipecos.



