Por Antonio H. Mandujano
Expreso – La Razón
El conflicto por el uso del agua entre productores de limón y ejidatarios de Jaumave es un tema superado y actualmente prevalece un ambiente de acuerdo y tranquilidad entre ambas partes, aseguró la Presidencia Municipal.
“Ya hay un acuerdo entre ellos, ahorita está tranquilo, normal”. La alcaldía explicó que una de las principales inconformidades que existían estaba relacionada con la cantidad de agua que algunos productores extraían de sus pozos, situación que tuvo que ser revisada y regulada.
“El detalle que estaba hace dos o tres años era el número de pulgadas que estaban extrayendo de los pozos de agua y era lo que había que regular”.
Indicaron que, tras las revisiones y el seguimiento correspondiente, los involucrados lograron alcanzar acuerdos que permitieron poner fin a las diferencias que se mantenían entre propietarios de huertas, concesionarios y productores de la región.
La Presidencia de Jaumave sostuvo que actualmente no existen reportes de enfrentamientos o disputas relacionadas con el aprovechamiento del agua en esa zona agrícola del municipio.
Incluso, al referirse a la disponibilidad hídrica en Jaumave, destacó que las recientes lluvias han contribuido a mejorar las condiciones de los mantos acuíferos y aseguró que el municipio cuenta con suficiente agua para atender las necesidades de la población.
Antecedente del conflicto
Durante más de una década, Jaumave fue escenario de una disputa por el uso del agua entre productores de limón y ejidatarios asentados en la cuenca del río Guayalejo.
Campesinos y usuarios de riego denunciaron en distintos momentos que algunas huertas citrícolas realizaban extracciones intensivas de agua mediante pozos y sistemas de bombeo, lo que presuntamente reducía la disponibilidad del recurso para comunidades rurales y productores agrícolas ubicados aguas abajo.
Las inconformidades derivaron en denuncias públicas, solicitudes de intervención de autoridades federales y estatales, así como exigencias para revisar concesiones y regular la explotación de los pozos.
Uno de los principales reclamos era que el crecimiento de las huertas limoneras había incrementado la demanda de agua en una región donde históricamente la agricultura, la ganadería y el abastecimiento para comunidades rurales dependen de los recursos hídricos de la cuenca Guayalejo-Tamesí.
Sin embargo, de acuerdo con el Municipio de Jaumave, los desacuerdos quedaron atrás luego de que se establecieron mecanismos de regulación y acuerdos entre los usuarios del agua, permitiendo que actualmente la relación entre ambas partes transcurra sin conflictos.



