Por Raúl López García
Expreso-La Razón
CIUDAD VICTORIA, TAM.- Una madre de familia identificada como Carla Vn recurrió al ingenio y al trabajo manual para resolver una deuda sencilla pero urgente: los zapatos que su hijo necesita para graduarse. Su herramienta fue una piñata de un metro de altura, decorada con los colores de la Selección Mexicana, puesta a la venta en 500 pesos a través del grupo de Facebook «Ventas Cd. Victoria».
«Sin afán de ofender, vendo piñata con el fin de comprar zapatos para mi niño para su graduación. $500, mide un metro», escribió la mujer en su publicación. La frase, breve y sin adornos, dijo más que cualquier argumento: hay familias en Ciudad Victoria que trabajan lo que pueden para que sus hijos lleguen presentables al día más importante de su vida escolar.
La pieza artesanal, elaborada en verde con detalles que evocan el uniforme nacional en plena fiebre mundialista, no tardó en circular entre los integrantes de la comunidad digital. Los comentarios de apoyo se multiplicaron, igual que las muestras de interés por adquirirla, en una reacción que dice tanto sobre la empatía de los victorenses como sobre la realidad económica que enfrentan muchas familias al llegar la temporada de fin de cursos.
El caso de Carla no es una anécdota aislada. En los grupos de compraventa de la ciudad es cotidiano encontrar a madres, padres y jóvenes que ofrecen comida, artesanías, servicios o cualquier producto que tengan a la mano para cubrir gastos escolares, médicos o del hogar. Son micro-economías invisibles que funcionan a golpe de publicación y de la confianza que se construye en comunidades digitales locales.
Lo que distingue esta historia es su contexto: una graduación, un par de zapatos, y una madre que no pidió limosna sino que ofreció su trabajo. En esa diferencia está, quizás, la razón por la que tantos victorenses se detuvieron a leer, a comentar y a tender la mano.




