Por Raúl López García
Expreso-La Razón
CIUDAD VICTORIA, TAM.- Hasta 20 piezas de un antiviral falsificado fueron retiradas del mercado en una farmacia de Río Bravo luego de que personal de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COEPRIS) detectara que el producto no era lo que decía ser. El hallazgo volvió a encender las alertas sobre la circulación de medicamentos clonados en Tamaulipas, un problema que las autoridades reconocen pero que sigue sin resolverse del todo.
El medicamento asegurado fue Oseltamivir, un antiviral utilizado para tratar influenza que en temporadas de alta demanda suele escasear, condición que lo convierte en blanco frecuente de la falsificación. El comisionado estatal, Mario Alberto Rebolledo Urcádiz, confirmó el aseguramiento sin rodeos: «Como había mucho Oseltamivir, sí encontramos clonado en farmacias.»
La intervención ocurrió en el marco de operativos de vigilancia que la dependencia mantiene en establecimientos farmacéuticos tras diversas alertas sanitarias. En la farmacia de Río Bravo, los inspectores encontraron el producto irregulark disponible para la venta: «Había todavía unas 15 o 20 piezas, fueron retenidas», detalló el funcionario.
Lo que encontraron no fue un descuido aislado. La COEPRIS inició de inmediato una trazabilidad para rastrear el origen del producto, y las primeras indagatorias apuntan a Monterrey como posible punto de distribución. «Se hace toda una trazabilidad de dónde viene, de qué depósito, de qué almacén fue documentado», explicó Rebolledo Urcádiz, quien añadió que ya se pidió la colaboración de las autoridades sanitarias de Nuevo León para ampliar la investigación.
La farmacia involucrada enfrenta un procedimiento administrativo que puede derivar en amonestaciones, suspensiones y multas económicas. Sin embargo, el comisionado reconoció que el proceso sigue en curso y que aún no existe una resolución definitiva: «Hay una sanción y se hace toda una trazabilidad de dónde viene.»
El riesgo para quien consume un medicamento clonado no es menor. A diferencia de un fármaco aprobado, del producto falsificado se desconoce su composición real, las condiciones en que fue fabricado y los efectos que puede provocar en el organismo. En el caso del Oseltamivir, destinado a pacientes con influenza —muchas veces en estado vulnerable—, el peligro es todavía mayor.
El otro frente: medicamentos para diabéticos usados para adelgazar
Paralelamente al caso del antiviral, la COEPRIS reforzó su vigilancia sobre fármacos para el tratamiento de la diabetes tipo 2 que en los últimos meses han ganado popularidad como alternativa para bajar de peso. Se trata de medicamentos con semaglutida y similares que, ante el aumento en la demanda, empezaron a comercializarse sin receta en algunas farmacias del estado.
«Se está revisando de manera permanente que haya una venta adecuada con receta para personas que tienen problemas de diabetes, no para andar bajando de peso», afirmó Rebolledo Urcádiz.
El propio funcionario reconoció que el llamado no ha sido obedecido por todos los establecimientos: «Sí están atendiendo el llamado, aunque hay algunos otros medicamentos que son parecidos y que sí los siguen vendiendo sin receta.» Una admisión que, en los hechos, confirma que la regulación tiene huecos y que la industria farmacéutica minorista todavía no cumple de manera uniforme.
La Secretaría de Salud y la COFEPRIS trabajan, según el comisionado, en mecanismos regulatorios más estrictos. Pero mientras esos mecanismos maduran, el acceso sin supervisión médica a estos fármacos sigue siendo una realidad en las calles tamaulipecas.
La COEPRIS reiteró su llamado a la ciudadanía: comprar medicamentos únicamente en establecimientos autorizados, evitar compras por redes sociales o intermediarios, y consultar siempre a un médico antes de iniciar cualquier tratamiento, en particular aquellos diseñados para enfermedades específicas.




