15 junio, 2026

15 junio, 2026

Repunta el decomiso de explosivos

En 2025, Tamaulipas registró 164 aseguramientos de este tipo, la cifra más alta desde que existen registros oficiales; ayer se encontraron tres en un predio de Reynosa
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Por. Staff

Expreso-La Razón

REYNOSA, TAMAULIPAS.- El hallazgo este fin de semana se enmarca en una tendencia sostenida: en 2025, la Sedena registró 164 artefactos explosivos improvisados asegurados en el estado, el número más alto desde que se llevan registros de esta categoría.

Personal de la Guardia Estatal localizó el sábado tres presuntos artefactos explosivos improvisados en un predio de Reynosa.

Los dispositivos estaban ocultos en el interior de una hielera de unicel y presentaban características propias de manufactura artesanal.

Tras asegurar el perímetro y notificar al Centro de Control, Comando, Comunicaciones y Cómputo (C5), elementos de la Guardia Nacional y de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) acudieron al sitio, recogieron los artefactos y los pusieron a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR).

El incidente ocurre en un contexto de escalada documentada: los registros de la Sedena muestran que Tamaulipas acumuló en 2025 la cifra anual más alta de aseguramientos de artefactos explosivos improvisados (AEI) desde que se lleva esta estadística, con 164 unidades.

El año anterior habían sido 90; en 2023, 84; en 2022, 64.

En 2025, la Sedena registró 164 artefactos explosivos improvisados asegurados en Tamaulipas. Es el punto más alto de una serie que muestra incrementos anuales consecutivos desde 2022.

CUATRO AÑOS DE INCREMENTO

Entre 2020 y 2025, las fuerzas federales han decomisado un total de 402 artefactos explosivos improvisados en Tamaulipas, de acuerdo con los registros de la Sedena.

La distribución anual revela una progresión sin interrupciones: 64 en 2022, 84 en 2023, 90 en 2024 y 164 en 2025.

Los operativos más voluminosos de los que se tiene registro ocurrieron entre 2022 y 2025. El mayor de todos data del 28 de noviembre de 2023, con 40 artefactos asegurados en un solo evento. Le siguen el decomiso del 24 de abril de 2022, con 36 unidades; el del 4 de agosto de 2025, con 33; el del 14 de abril de 2022, con 25; y el del 31 de octubre de 2025, con 24.

En conjunto, estos cinco operativos concentran 158 de los 402 dispositivos registrados en el periodo, lo que apunta a que una parte significativa del decomiso se produce en golpes concentrados más que en hallazgos dispersos.

La naturaleza improvisada de estos artefactos —distintos de las granadas y lanzadores de fabricación industrial que también aparecen en los registros— los vincula con el uso táctico de grupos del crimen organizado para control territorial, bloqueo de vías de acceso y disuasión de operativos. Su manufactura artesanal implica materiales y procedimientos que varían entre grupos y entre regiones, lo que complica tanto la detección como la neutralización.

MINAS TERRESTRES EN CAMINOS RURALES

El hallazgo de Reynosa no puede disociarse de la ola de incidentes que afectó a municipios del norte tamaulipeco durante los primeros meses de 2025. El primero de febrero de ese año, dos campesinos murieron y una mujer resultó con heridas graves cuando la camioneta en la que viajaban detonó una mina terrestre artesanal colocada en un camino rural del municipio de San Fernando. Ambos fallecidos y la mujer eran vecinos de comunidades aledañas al sitio de la explosión, según informó la Secretaría de Seguridad del Estado.

No era el primer caso. El 12 de enero de 2025, una camioneta de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) había estallado al pasar sobre una mina en un tramo entre Reynosa y el río Bravo. Diez días después, el 22 de enero, un campesino resultó lesionado en Valle Hermoso cuando su tractor activó un explosivo similar. Ante la acumulación de incidentes, el gobernador Américo Villarreal y las autoridades de seguridad estatales emitieron alertas advirtiendo del riesgo de transitar por caminos rurales en los municipios de San Fernando, Reynosa, Río Bravo y Valle Hermoso. La Guardia Nacional encontró, en el marco de esos operativos preventivos, dos artefactos sospechosos adicionales en la misma zona antes de que ocurriera la explosión del primero de febrero.

El primero de febrero de 2025, dos campesinos murieron en San Fernando cuando su camioneta detonó una mina artesanal. Era el tercer incidente con explosivos terrestres en menos de tres semanas en municipios del norte tamaulipeco.

GRANADAS E INDUSTRIA

Los registros de la Sedena para el periodo 2012-2025 incluyen también cientos de granadas de distintos tipos —mano, fusil y fragmentación— aseguradas en el estado, además de lanzagranadas y lanzacohetes. Tamaulipas figura como uno de los estados con mayor frecuencia y volumen en ambas categorías.

Entre los eventos más significativos de esa serie más amplia, los registros consignan 54 granadas de fragmentación decomisadas en un solo operativo el 11 de abril de 2015; 48 granadas —entre de fragmentación de 40 mm y de fusil— el 24 de enero de 2018, distribuidas en tres aseguramientos distintos en la misma jornada; y 36 granadas de fusil de 40 mm el 27 de mayo de 2014.

El 14 de julio de 2012 se registraron múltiples eventos que sumaron al menos 48 granadas en un día, incluyendo 23 de mano de 40 mm y 19 de fusil.

Los lanzadores también aparecen de forma recurrente en la serie. Los registros incluyen aseguramientos de lanzagranadas de calibre 40 mm y 37 mm en fechas tan tempranas como febrero y marzo de 2012, con reapariciones documentadas en septiembre de 2013 y agosto de 2015, entre otras. Los lanzacohetes figuran en al menos tres ocasiones en el periodo: abril de 2012, noviembre de 2012 —con dos unidades de 83 mm— y abril de 2018.

Sumando las dos grandes categorías —artefactos improvisados y explosivos de fabricación industrial—, la cifra total de artefactos explosivos asegurados en Tamaulipas supera los 700 elementos entre 2012 y 2025, sin contabilizar municiones ni los propios lanzadores.

REYNOSA COMO EPICENTRO

El Fraccionamiento San Valentín, donde se localizaron los tres artefactos de este fin de semana, forma parte del área urbana de Reynosa, ciudad que concentra parte importante de la actividad delictiva en el corredor fronterizo Tamaulipas-Texas. Reynosa fue mencionada explícitamente en las alertas de seguridad de enero y febrero de 2025 relacionadas con las minas en caminos rurales, y su zona periurbana ha sido escenario de diversos operativos de aseguramiento de armamento en años recientes.

La modalidad de ocultamiento en una hielera de unicel en un predio —sin que mediara enfrentamiento ni detención de personas— es consistente con un patrón documentado en otros estados y municipios: el abandono estratégico de material explosivo en puntos de resguardo por parte de grupos que enfrentan presión operativa o que usan los dispositivos como reserva táctica. En este tipo de hallazgos, la ausencia de detenidos dificulta la construcción de una carpeta de investigación que permita ligar el decomiso a una organización o célula específica.

La investigación quedó a cargo de la FGR, instancia federal con competencia en delitos contra la seguridad de la nación, entre los que se incluye la portación y almacenamiento de explosivos. Al cierre de esta nota, no se habían informado detenciones ni avances en la identificación de los responsables del depósito.

Fuentes: Secretaría de la Defensa Nacional (registros de aseguramientos 2012-2025); Secretaría de Seguridad del Estado de Tamaulipas; Guardia Nacional; Fiscalía General de la República. Los datos estadísticos provienen de registros parciales de la Sedena; las cifras totales pueden ser mayores.

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