Por. Enrique Salazar Peralta
Las valoraciones que se dan sobre la Selecta Nacional – a unas horas del tercer juego contra la Checa, no se dan en la realidad sino en un imaginario personal y colectivo.
Hay ahora, un ánimo ganador, entre tantos, el oportunista que quiere aprovechar la viralidad en las redes sociales de la Mascota Merlin; un pato que va a pasar a la posteridad como la imagen del Mundial de FIFA 2026 -con el registro de los derechos de autor de Merlin-.
La conciencia colectiva mexicana en la idolatría, ya vislumbra el quinto partido, el sexto, el séptimo.
Eso contrasta con la opinión pesimista de Gómez Junco: “Evidentemente la selección mexicana, a pesar de todo lo que se diga, está menos lejos de las potencias de lo que estaba hace 30 años. Hace 30 años no era posible decir, «Le voy a competir a Alemania o le voy a competir a Italia en su en su mejor nivel, Inglaterra, España, Francia.
El ánimo optimista mundialista se convierte en «interconciencia», con esa gama de elementos y aprendizajes de lo futbolístico, que es la «intersubjetividad». es una realidad simbólica, cargada de significados y sentidos, un carácter autónomo, creativo y constructivo. Siempre es la representación de un objeto; es el ícono con la propiedad de poder intercambiar lo sensible y la idea, la percepción y el concepto.
No es una simple mediación, sino un mundo, con dimensión propia. Ya se ubica en este tiempo entre la fanatiza, con sus propios contenidos, estructura, sistema y dinámica, que crean y se sostienen en la algarabía triunfalista.
Hugo Sánchez, refuerza el imaginario: “Está bien, este es un equipo que con lo justo ha avanzado. Con los mismos jugadores prácticamente.
Con muchas precauciones, mucho temor en el lado defensivo; pero ya que, ahora tienes un partido que no que no se presta a tener ese temor por recibir gol. ¡Hay que ganar!
Por supuesto, todos los partidos que salimos a jugar queremos ganar siempre. Ahora se nos presta la ocasión y es la oportunidad de crear cosas distintas, meter a otros jugadores, pero ser más atrevidos.”
Esa intersubjetividad triunfalista del mundial 2026, es muy diferente a la de 1970 y la de 1986, y la de otros mundiales.
Ahora se crea otra visión, en esta creación se capacita en el simbolismo y reactualiza al construir un mundo significativo interior y exterior.
Dice Hugo Sánchez: “Yo si fuese Javier Aguirre -en este caso puede hacer sus comentarios también y sugerencias- hay que salir con la mentalidad de que si fuésemos perdiendo porque todavía no hemos tenido esa situación.
Vamos con la idea de que estamos perdiendo uno o dos cero, porque no hemos sabido desarrollar un juego ofensivo por bandas y necesidad de meter más de un gol, sino que hay que meter dos porque vamos perdiendo uno a cero.
Entonces, hay que hacer un simulacro. A mí me gusta hacer simulacros para prever que el día de mañana, si nos hace falta en un partido próximo, en la siguiente etapa y vamos perdiendo, lo que nos falta es construir y construir muchas ocasiones claras de gol …”
Una cosmovisión del Mundial 2026, es producto de una amplia red de interacciones entre la FIFA y los fanáticos, hay aspectos de estructura (países, estadios, televisoras) dirección (normas nacionales y reglas del juego) y autoridad (estaduales, arbitrajes), que permiten la satisfacción de las más variadas expectativas sociales y a su vez, impone a los jugadores y a la fanatiza: comportamientos y estatus, obligaciones y sanciones.
Tuka Ferretti que hace un mes, decía que la Selecta no ganaba un partido. Ahora está en intersubjetividad ganadora y hasta pone la alineación: “Ochoa, Sánchez, Montes, Johan y Chávez. Edson, Fidalgo, Mora, Chino Huerta, Santi y Vega.
Tengo a Jorge Sánchez, va el Chino Huerta lo ha hecho en Pumas. Tengo a Vega que hace un buen trabajo en Toluca; Chávez que sí sabe llegar; Edson; Fidalgo que arma bien y el muchacho maravilla Mora ahí llegando; Johan, no tenemos un central zurdo.”
Hasta Ricardo Pelaez, que es muy polémico y siempre quiere llevar la contra, ya se contagió de la idolatría nacional:
«Yo sé perfectamente que hay un gran grupo en este momento con un gran ambiente que ha generado Javier Aguirre, por supuesto, los mismos jugadores y también los triunfos, porque los triunfos generan eso, y confianza sobre todo que es lo quizá lo más importante que requiere.”
Lo importante al reconocer que tal «interconciencia futbolística», corresponde al proyecto nacional, a los fines que se han atribuido; la gente tiene conciencia y los expertos igual sin desviaciones, que no es una locura pensar en ganar a; Francia, Alemania, Portugal, España.
Y al que le pongan enfrente a nuestro gallo, o pato, como quieras.




