25 junio, 2026

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Asteroide gigante pasará cerca de la Tierra este sábado

Los expertos advierten que los observadores tendrán un rival en el cielo nocturno: la Luna, nuestro propio satélite natural.
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Staff

La atención de la comunidad científica y de los entusiastas de la astronomía se centra en el asteroide 1997 NC1, de tamaño gigante que realizará un acercamiento a la Tierra durante los próximos días.

A pesar de que sus dimensiones lo colocan en la categoría de cuerpos celestes que reciben monitoreo constante, las agencias espaciales han descartado por completo cualquier escenario de peligro para la población.

Su trayectoria ha sido calculada con total precisión y no existe posibilidad de colisión.

Como un rascacielos

Las estimaciones actuales indican que mide entre 750 y mil 650 metros de diámetro, una longitud que supera por mucho la altura de los edificios más emblemáticos del mundo. Sin embargo, la Agencia Espacial Europea (ESA) señala que otras mediciones recientes podrían situarlo ligeramente por debajo de esas cifras.

Este asteroide fue identificado originalmente en 1997 y desde entonces forma parte de los cuerpos celestes estrictamente vigilados por los programas internacionales de observación de Objetos Cercanos a la Tierra.

Los cálculos oficiales de la ESA indican que el punto de máxima aproximación ocurrirá este sábado 27 de junio de 2026 a las 11:14 GMT (05:14 horas, tiempo del centro de México).

  • Distancia mínima: Se encontrará a aproximadamente 2,559,461 kilómetros de nuestro planeta.
  • Equivalencia: Aunque en términos astronómicos es un “acercamiento”, la realidad es que equivale a 6.66 veces la separación promedio entre la Tierra y la Luna, una distancia completamente segura.
  • Velocidad: La roca espacial se desplazará a unos impactantes 8.9 kilómetros por segundo, impulsada por la fuerza gravitacional del Sol.

El paso de este asteroide representa una oportunidad única para los astrónomos aficionados. La ESA informó que el cuerpo celeste podrá apreciarse mediante pequeños telescopios e incluso con binoculares potentes, dependiendo de las condiciones atmosféricas locales.

  • Zonas de visibilidad: Durante su aproximación previa, el objeto será visible desde distintas regiones del hemisferio norte. En el momento de máxima cercanía podrá observarse desde gran parte del planeta y, posteriormente, continuará su recorrido hacia el hemisferio sur, donde será más fácil seguirlo.

Los expertos advierten que los observadores tendrán un rival en el cielo nocturno: la Luna, nuestro propio satélite natural.

“Un acercamiento a la Tierra de un objeto de este tamaño solo ocurre cada pocos años, aunque esta vez la Luna, brillante y cercana, podría dificultar su observación en el momento”, explicó Juan Luis Cano, integrante de la Oficina de Defensa Planetaria de la ESA.

Para una mejor experiencia visual se recomienda buscar zonas con baja contaminación lumínica y apuntar los instrumentos ópticos antes de que el brillo de la Luna opaque el trayecto de este gigante espacial.

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