Por Raúl López García
Expreso-La Razón
CIUDAD VICTORIA, TAM.- La seguridad escolar se ha convertido en una de las principales preocupaciones dentro del sistema educativo mexicano.
En Tamaulipas el tema ha cobrado nueva relevancia luego de que el Congreso del Estado comenzara a analizar una iniciativa que busca fortalecer la llamada Operación Mochila y permitir que la Secretaría de Educación intervenga directamente en las revisiones cuando los Comités de Seguridad Escolar no estén integrados o no se encuentren funcionando.
La propuesta surge en un contexto donde la prevención ha cobrado mayor importancia dentro de las escuelas.
Durante los últimos años diversos incidentes registrados en planteles del país han puesto sobre la mesa la necesidad de reforzar los mecanismos de vigilancia para evitar el ingreso de objetos que puedan representar un riesgo para estudiantes, docentes y personal educativo.
La presidenta de la Comisión de Educación del Congreso local, la diputada Yuriria Iturbe Vázquez, sostiene que las revisiones de mochila deben mantenerse como una práctica constante dentro de las estrategias de seguridad escolar.
La legisladora explicó que actualmente los Comités de Seguridad Escolar tienen facultades para realizar estas acciones, pero la iniciativa busca garantizar que la autoridad educativa pueda actuar cuando dichos organismos no existan.
“Definitivamente esta es una práctica que debe de ser recurrente”, expresó la diputada al señalar que la protección de niñas, niños y adolescentes requiere acciones preventivas permanentes y la participación activa de autoridades, docentes y padres de familia.
Los Comités de Seguridad Escolar están integrados por directivos, madres y padres de familia, además de estudiantes, y tienen entre sus atribuciones colaborar en acciones orientadas a fortalecer la seguridad dentro de los planteles.
Sin embargo no todas las escuelas cuentan con estos organismos funcionando plenamente, situación que la reforma pretende atender para evitar vacíos en la aplicación de medidas preventivas.
Pero la seguridad escolar no se limita a la revisión de mochilas. Otro de los retos que enfrentan actualmente los centros educativos es el mantenimiento de la disciplina dentro de las aulas en una época donde los derechos de los estudiantes ocupan un papel cada vez más relevante en las políticas educativas.
El debate ha sido constante entre docentes y padres de familia.
Mientras algunos maestros consideran que las herramientas disciplinarias son cada vez más limitadas, las nuevas disposiciones educativas buscan garantizar entornos libres de violencia y privilegiar el respeto a los derechos de los alumnos.
Para Yuriria Iturbe, ambos objetivos pueden coexistir.
“La autoridad es el maestro y es la persona responsable en el aula”, afirmó.
Reconoció que controlar grupos numerosos representa una tarea compleja, particularmente en planteles donde un docente puede atender a más de 30 estudiantes, pero destacó que el magisterio ha demostrado capacidad para adaptarse a los cambios y encontrar nuevas estrategias para mantener el orden y favorecer el aprendizaje.
La legisladora recordó que los maestros han enfrentado transformaciones profundas en las últimas décadas, desde modificaciones curriculares hasta la enseñanza a distancia durante la pandemia, por lo que consideró que también podrán responder a los nuevos desafíos relacionados con la convivencia escolar y la formación de valores.
A unos días de concluir el ciclo escolar 2025-2026, la discusión sobre la Operación Mochila y la disciplina en las aulas deja ver una preocupación compartida por autoridades educativas, legisladores y familias: construir escuelas más seguras sin perder de vista el respeto a los derechos de los estudiantes y el papel fundamental que desempeñan los maestros en la formación de las nuevas generaciones.
El debate evidencia que la seguridad escolar ya no depende únicamente de medidas de vigilancia, sino también de la capacidad de las instituciones para fortalecer la prevención, la corresponsabilidad y la autoridad educativa dentro de los planteles.
El desafío para el próximo ciclo escolar será encontrar el equilibrio entre esos factores en beneficio de la comunidad estudiantil.




