Existen muchas definiciones de la política en el lenguaje popular. Es el arte de tragar sapos, sin hacer gestos, es una de ellas. De la cual se deriva una frase también muy conocida, para quienes se dedican a esta actividad: hay que tener gruesa la piel, para aguantar lo que te dicen.
Que, actualizada a la era actual de las redes sociales y la “posverdad”, en donde se destrozan trayectorias con guerras de lodo desde la obscuridad del anonimato, usando las “fakes news” y la difamación como las armas favoritas, la política adquiere un grado de complejidad más alto.
Viene a cuento lo anterior, porque desde hace varias semanas observamos una campaña “negra” en contra de la alcaldesa de Nuevo Laredo, CARMEN LILIA CANTUROSAS VILLARREAL, que involucra también a su hermano, el diputado federal CARLOS ENRIQUE.
Por supuesto, el campo de batalla de esta auténtica guerra de lodo, son las redes sociales, en donde, diversas cuentas creadas ex profeso, le dan vuelo a videos y panfletos, que tienen toda la intención de manchar de corrupción su expediente y de recordarnos su pasado en el PAN.
Desviación de recursos. Deuda pública inexplicable. Excesos en el ejercicio del presupuesto. Fotografías con FRANCISCO GARCÍA CABEZA DE VACA y el ex alcalde panista, ENRIQUE RIVAS CUÉLLAR.
Saltan dos interrogantes saltan de inmediato. ¿De parte de quién la campaña en contra de los CANTUROSAS VILLERRAL? ¿Y qué finalidad tiene?
Lo primero que tenemos que revisar para entender los ataques, es el contexto político en que sucede el acoso a CARMEN LILIA y CARLOS ENRIQUE.
Me remonto al 3 de mayo pasado, cuando ARIADNA MONTIEL REYES toma las riendas de MORENA. En este evento, la nueva dirigente emite se refiere al perfil deseable de las candidaturas, para la elección intermedia de 2027, a partir de la solicitud de extradición de RUBEN ROCHA MOYA días antes.
No se postulará en el 2027, ninguna candidatura a una diputación federal o local, así como a una alcaldía, si tiene tufo a corrupción. Fue la sentencia de MONTIEL REYES que resonó aquél domingo.
A partir de esta fecha, anclo el inicio de la campaña bien orquestada en contra de los CANTUROSAS VILLARREAL, que hasta ese momento estaban fuera del fuego amigo y enemigo, en las redes sociales.
Dos ingredientes tenemos que tomar en cuenta, para terminar de explicar el motivo de la guerra sucia contra el clan de Nuevo Laredo.
Uno: para tener boleto en la sucesión gubernamental de 2028, tanto CARLOS ENRIQUE como CARMEN LILIA, deben tener un escaparate público desde donde puedan proyectarse. Y este tienen que obtenerlo obligadamente en la elección de 2027. No hay de otra.
Ella ya no puede reelegirse en la presidencia municipal, por lo que tendrá que buscar una diputación local. Puede ser candidata en uno de los 3 Distritos de Nuevo Laredo o por la vía plurinominal. El sí puede hacerlo en la curul.
Y el segundo ingrediente, son las fechas aprobadas en marzo pasado por el Consejo Nacional de MORENA. El 3 de agosto de 2026, serán registradas las y los candidatos a Coordinadores Distritales Federales, que serán en 2027 las candidaturas a una diputación federal. Es decir, dentro de un mes y días, CARLOS ENRIQUE andará en estos menesteres.
Mientras que, el registra de las y los Coordinadores Distritales Locales, que en 2027 será las candidaturas a los Congresos de los Estados, inicia el 8 de noviembre próximo. Es decir, dentro de cuatro meses y días, CARMEN LILIA andará buscando su escaparate para el 2028.
Tomando en cuenta la proximidad de estas fechas, no le extrañe que el fuego amigo arrecie contra los CANTUROSAS VILLARREAL. Se trata de establecer que son corruptos, para que ARIADNA MONTIEL REYES los deje sin cargos el próximo año y así sacarlos de la sucesión gubernamental de 2028.
¿Será porque están en el ánimo de Palacio Nacional, el leitmotiv que mueve esta la campaña? ¿Quién la patrocina?




