25 junio, 2026

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Suma dos rupturas obra del acueducto

Las empresas responsables de la obra no han emitido ningún pronunciamiento tras la trágica muerte de un trabajador el pasado lunes
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Staff
Expreso-La Razón

CIUDAD VICTORIA, TAM.- La ruptura registrada esta semana en la tubería de conducción de agua potable hacia Ciudad Victoria constituye el segundo incidente ocurrido en el marco de los trabajos de construcción de la segunda línea del acueducto Guadalupe Victoria, de acuerdo con un recuento de los hechos disponibles hasta el momento.

El primer incidente se registró en enero, cuando una avería en la línea principal del acueducto dejó sin servicio o con baja presión de agua potable a cerca del 70 por ciento de la capital tamaulipeca. El daño se localizó en el kilómetro 15 de la carretera Victoria–Soto la Marina, en un tramo donde se desarrollan los trabajos de la segunda línea. Según los datos disponibles, el incidente ocurrió cuando maquinaria utilizada en la obra impactó la tubería que se encontraba en operación, lo que obligó al cierre inmediato del flujo para evitar una fuga de mayor magnitud. Esa línea transporta alrededor de 900 litros por segundo, volumen que normalmente abastece la mayor parte de la demanda de la ciudad.

El sitio donde ocurrió la ruptura de esta semana correspondería al primer tramo de la obra, que va del kilómetro 0 al 29+889.07, bajo responsabilidad de las empresas Hércules Construcciones de Monterrey S.A. de C.V. y Proyectos y Desarrollos Salve S.A. de C.V. El segundo tramo de la obra, que corre del kilómetro 29+889.07 al 54+402.89, está a cargo de Ingenieros Civiles de Sonora S.A. de C.V.

La segunda línea del acueducto Guadalupe Victoria forma parte de un sistema con una longitud total aproximada de 54.4 kilómetros, cuyo objetivo es incrementar la capacidad de conducción de agua hacia Ciudad Victoria y reducir la dependencia de una sola línea de abastecimiento. El periodo de ejecución se ubica entre 2025 y 2026, con una entrada estimada en operación integral entre 2026 y 2027.

La primera etapa, correspondiente al tramo de 29.89 kilómetros entre el kilómetro 0 y el 29+889.07, fue asignada después de que la licitación original fuera declarada desierta al no cumplir las propuestas recibidas con los requisitos establecidos, por lo que posteriormente se adjudicó mediante un procedimiento distinto previsto en la Ley de Obras Públicas. Hércules Construcciones de Monterrey S.A. de C.V., con sede en Monterrey, Nuevo León, y Proyectos y Desarrollos Salve S.A. de C.V. integran el consorcio responsable de este tramo.

La segunda etapa, de 24.51 kilómetros entre el kilómetro 29+889.07 y el 54+402.89, está a cargo de Ingenieros Civiles de Sonora S.A. de C.V., con un contrato principal por 398,917,113.80 pesos más IVA y conceptos a precios unitarios por 348,765,328.28 pesos más IVA, lo que suma un total vinculado al tramo de 747,682,442.08 pesos más IVA. GEOSYC Supervisión y Construcción S.A. de C.V. participa dentro del consorcio constructor en labores de supervisión técnica y construcción.

La supervisión externa de la obra corre a cargo de Servicios Técnicos Integrales de Ingeniería S.A. de C.V., con un contrato por 17,132,185.13 pesos más IVA, e Ingeniería y Construcción Koala S.A. de C.V., con un contrato por 18,483,099.45 pesos más IVA. Construcciones Ayamonte S.A. de C.V. participa en componentes complementarios y en la planta potabilizadora, mientras que DM Consultoría y Proyectos del Norte S.A. de C.V. interviene en la supervisión externa asociada a esa misma planta.

De acuerdo con la información documentada, la inversión identificada para la segunda etapa —construcción, precios unitarios y ambas supervisiones— asciende a 783,297,726.66 pesos más IVA, equivalente a más de 908 millones de pesos con el impuesto incluido. La estimación técnica ubica el proyecto completo, al considerar la primera etapa, las supervisiones, el rebombeo, las interconexiones, el equipamiento electromecánico, los tanques y la potabilización, por encima de los mil millones de pesos.

La vida útil estimada del sistema es de entre 30 y 50 años, con un beneficio esperado centrado en una mayor capacidad de conducción, la reducción de riesgos operativos y mayor estabilidad en el suministro de agua hacia Ciudad Victoria.
Hasta el cierre de esta edición ninguna de las empresas señaladas como responsables de los tramos donde ocurrieron los dos incidentes ha emitido un pronunciamiento público sobre las causas de las rupturas ni sobre las medidas adoptadas para evitar su repetición.

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