El columnista está convencido de que el supremo gobierno pretende controlar de manera absoluta la existencia presente, pasada, remota y futura de cada mexica. Para el efecto aprovecha la tecnología digitalizando hasta los gestos provocados en la intimidad del sanitario o de pecaminosas sábanas. Ya sabéis que bajo pedido se construye poderosa computadora que no la tienen ni los países desarrollados. Por confesión propia de Doña Claudia está al punto de importarse de Europa siendo la máquina donde quedará registrada la historia familiar de cada cual, desde los tiempos inmemoriales hasta el segundo que transcurre.
El proceso evoluciona poco a poco e irreversiblemente, y fue iniciado durante el régimen de AMLO. Para empezar, se purificó el registro civil modificando el CURP ahora biométrico convertido en obligatorio documento de identificación, desechando el tradicional INE que este mismo año no servirá ni pa’ presumirlo en las cantinas a pesar de contener los datos necesarios para mostrar que el de la foto eres tú, sin culpa de que algún distraído(a) burócrata te haya tomado descuidado al hacer clic.
El SAT te mantiene atrapado de “los desos” y no escapas ni ayudado por cualquier equipo de los que utiliza Trump pa’ secuestrar o eliminar a sus enemigos. Recordéis que tu domicilio está localizable por toda clase de señales al grado que desconfías hasta de los vecinos considerándolos espías potenciales tal cual sucedía en la Santa Inquisición con los incrédulos, presuntas brujas (os) o críticos de las autoridades, sistema ahora reciclado por las dictaduras más rancias.
En el INAPAM la situación no cambia. Los viejos por beneficio de algún descuento permanecen sometidos a las ocurrencias oficiales. Y no se digan los programas de bienestar que acaparan a toda la población en modo de indigencia que resulta mayoría cuando aprieta la minoría opositora en las casillas electorales. En este sentido ni como negar que la mejor arma de la 4T es el paternalismo concretado en dinero contante y sonante que rueda urgido por la pobreza, sea la jodencia impresa en la credencial que salpica hambre contra la que, dicho sea, no hay defensa, como en el béisbol con la base por bolas.
En este caso también la parte empresarial resguarda sus archivos a partir del registro bancario que cuenta con su sector cautivo y activo de deudores refugiados por lo general, en la esperanza de un golpe que suele ocurrir por esos milagros de la política donde la suerte tiene que ver con el estado de ánimo de quien decide aplicar el discurso de moda conforme al interés particular y de grupo. Y ni modo de inventar ejemplos cuando el tema sacude las entrañas del “nuevo” proyecto de nación indefinible todavía por los errores y excesos del poder.
Quedamos en que estamos sometidos por la cibernética y lo estaremos más a medida que avancen los inocultables objetivos de manipulación gubernamental. No olvidéis la orden de la Señora Presidenta pa’ que la gasolina y las casetas sean pagadas, ¡ya!, por medio de tarjetas, lo cual implica ubicación inmediata del firmante. Nada de dinero “en greña” porque significa anonimato. ¿Cómo explicar que en EU recién Mister Trump obligó a dar mayor impulso a operaciones en efectivo, entre otras cosas, para evitar fraudes y abusos?. ¿Por qué la insistencia de La jefa de Jefas en sentido contrario?…(Mi no entender).
Está científicamente comprobado que los mexicas no somos tontos. Vea el caso del registro de celulares. Se trata de un acto de autoridad para mejor control de la población que da pie a la desconfianza social. De ahí que a unos días de vencimiento ni siquiera el cincuenta por ciento de los 144.5 millones de usuarios haya cumplido con la absurda disposición. Esto obligó al gobierno a ampliar el plazo lo que tampoco es garantía de lograr el objetivo tendiente a controlar, vigilar y someter a la ciudadanía…ojo que la 4T está jugando con fuego.
SUCEDE QUE
La selección de fútbol está dirigida por Javier Aguirre, originario del país vasco, e integrada por extranjeros nacionalizados, entre otros: Julián Quiñones (colombiano que juega en Arabia Saudita); Álvaro Fidalgo (español del Real Betis); Santiago Giménez (argentino traído de Holanda). También por elementos que, aunque mexicas, militan en diversos clubes allende las fronteras, sobre todo en Europa. De los tres goles a Chequia este miércoles, dos se repartieron entre Quiñones y Fidalgo, éste último a pase de Giménez. ¿Cuál orgullo nacional?.
Y hasta la próxima.




