27 junio, 2026

27 junio, 2026

El ‘Profe’ Ramiro transforma la inclusión en el aula

Con el proyecto “Mi Casita Sensorial”, Ramiro Ávalos Montelongo recibió el Reconocimiento a la Práctica Educativa en Tamaulipas, una distinción que premia a los docentes que innovan y cambian la vida de sus alumnos.
Facebook
X
WhatsApp

Por. Antonio H. Mandujano

TAMAULIPAS, MÉXICO.- La vocación, la creatividad y el compromiso con la educación inclusiva llevaron al maestro de Educación Especial Ramiro Ávalos Montelongo a convertirse en uno de los docentes distinguidos con el Reconocimiento a la Práctica Educativa en Tamaulipas, otorgado por la Secretaría de Educación de Tamaulipas (SET) en coordinación con la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM).

El profesor, adscrito a la USAEP Zona 5 de UAP y con labores en el Jardín de Niños Inclusivo Juana de Asbaje y Ramírez, de Tampico, obtuvo este reconocimiento gracias a “Mi Casita Sensorial”, una innovadora estrategia creada para brindar un espacio seguro a niñas y niños que enfrentan episodios de ansiedad, crisis emocionales o sobrecarga sensorial.
Más que un rincón dentro del aula, el proyecto se convirtió en una herramienta que ayuda a los estudiantes a recuperar la calma, fortalecer su autorregulación emocional y reincorporarse a sus actividades escolares en mejores condiciones, favoreciendo su aprendizaje y participación.

Uno de los aspectos que hicieron destacar esta práctica fue la participación de toda la comunidad educativa.

Padres y madres de familia colaboraron en la elaboración de materiales sensoriales con recursos económicos y accesibles, mientras que docentes y directivos del plantel unieron esfuerzos para consolidar un entorno verdaderamente inclusivo.
Para Ramiro Ávalos Montelongo, la experiencia demuestra que las mejores ideas no siempre requieren grandes presupuestos, sino sensibilidad, compromiso y disposición para atender las necesidades de cada alumno.
El Reconocimiento a la Práctica Educativa en Tamaulipas distingue cada año a maestras y maestros de educación básica que desarrollan estrategias innovadoras, creativas y con resultados comprobables en beneficio de sus estudiantes, impulsando además que estas experiencias exitosas puedan replicarse en otros planteles.
Con “Mi Casita Sensorial”, el docente tampiqueño no solo logró mejorar el bienestar emocional de sus alumnos, sino que también dejó claro que la inclusión se construye todos los días con acciones concretas, reafirmando su compromiso con una educación donde cada niña y cada niño tenga las mismas oportunidades para aprender, crecer y desarrollarse plenamente.

DESTACADAS