Si los filtros de Morena se aplican y la reforma anticorrupción opera, sería interesante montar una pasarela por donde desfilaran los ansiosos que quieren ser candidatos y hoy ocupan cargos públicos.
Un caso interesante: ¿Beto Granados pasaría el cedazo? Tal vez no, pero sus patrocinadores locales quieren que siga y, de que tienen poder, lo tienen.
Ignoramos hasta dónde operará el riguroso filtro de “El Primito”, si su pretensión de ser el gran elector en la frontera empata con la limpia que quieren llevar a cabo Claudia Sheinbaum y Morena.
Todavía es una incógnita si Carlos Canturosas logrará saltar la reforma legal que le impediría ser candidato a alcalde de Nuevo Laredo.
Aquí en Victoria habrá que ver qué deciden quienes tienen el poder de filtrar candidaturas. La bronca no son sus negros pasados —que, por lo menos, los chavos que aspiran no los tienen—; el problema es que cuadren con los planes de los grandes electores locales.
Así pasa en estos municipios y en otros más. Y si la presidenta y la autoridad local tienen filtros, habrá que ver cuáles aplican los señores que mandan desde lo oscurito en algunos municipios.
¿Qué va a pasar en municipios como Hidalgo, Mainero, Villagrán, San Carlos y otros, ahora que está ausente el personaje que tomaba las decisiones, obligado en días pasados a tomarse unos días de descanso en un lugar sombreado y aislado?
Flecha janambre
Sorprende y renueva el ánimo el boom inmobiliario en Victoria. De la noche a la mañana se hace evidente que hay demasiado dinero circulante y personajes hasta ahora desconocidos, con empresas de reciente creación, que lo mismo construyen plazas comerciales, que gimnasios, pádel… y hasta hospitales.
Llama la atención, además, que ninguno de estos nuevos empresarios explique con claridad el origen de su capital, ni aparezca registro alguno de crédito bancario, socio inversionista o declaración patrimonial que respalde semejante ritmo de expansión.
Pero bien por ellos que supieron ahorrar cuando trabajaron para el Gobierno de Tamaulipas, en el Ayuntamiento o en cualquier dependencia pública con erario disponible para ordeñar.




