Por. Antonio H. Mandujano
TAMAULIPAS, MÉXICO.- Se estima que entre 31 mil y 35 mil tamaulipecos radican actualmente en Texas, entidad que concentra más del 97 por ciento de los migrantes originarios de Tamaulipas que viven en el extranjero.
La mayoría se ha establecido en ciudades con gran actividad económica, como Houston, así como en los condados fronterizos del Valle del Río Grande, donde hoy también enfrentan un ambiente de creciente incertidumbre por el endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos.
Pero en tiempos actuales, y desde la segunda administración de Donald Trump, las redadas emprendidas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y el reforzamiento de las medidas impulsadas por el presidente estadounidense, han incrementado el temor entre miles de familias migrantes, muchas de las cuales viven con la posibilidad de una detención o deportación.
En ese escenario, la Asociación de Tamaulipecos en Texas, encabezada por Román Bock, se ha convertido en una red de apoyo para quienes requieren acompañamiento en momentos críticos.
“Nosotros estamos para ayudar a todo inmigrante que necesite apoyo; esa es la finalidad de la asociación”, afirmó el dirigente.
En rueda de prensa, el líder migrabte explicó que el organismo brinda orientación en materia legal, canalización con abogados especializados y acompañamiento para migrantes que enfrentan procesos derivados de su situación migratoria.
Además, la asociación también auxilia a familias que enfrentan el fallecimiento de un ser querido en territorio estadounidense, brindando apoyo en gestiones y temas funerarios.
“Damos apoyo legal, canalizamos con abogados y acompañamos a las personas cuando atraviesan situaciones complicadas por su condición migratoria”, señaló.
Agregando que “incluso apoyamos en temas funerarios cuando una familia pasa por una tragedia; buscamos que no estén solos en esos momentos”, comentó.
La labor de la Asociación de Tamaulipecos en Texas cobra relevancia en un momento en que la comunidad migrante enfrenta uno de los escenarios más complejos de los últimos años.
Con las redadas del ICE y el endurecimiento de la política migratoria estadounidense, miles de familias viven con la incertidumbre de una detención, una deportación o la separación de sus seres queridos, lo que ha convertido a las redes comunitarias en un salvavidas para quienes permanecen lejos de casa.
Y es que la dimensión del fenómeno migratorio en Tamaulipas es considerable.
Se estima que alrededor de 600 mil tamaulipecos residen en el extranjero, la inmensa mayoría en Estados Unidos y, de ellos, un alto porcentaje por ciento ha elegido Texas como lugar de residencia.
Esa cifra no solo refleja el histórico vínculo entre ambos territorios, sino también el tamaño del desafío que enfrentan miles de familias en un contexto de creciente presión migratoria, donde el apoyo entre paisanos ha dejado de ser un gesto solidario para convertirse, en muchos casos, en una necesidad.




