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Expreso-La Razón
CIUDAD VICTORIA, TAM.- El Partido de Acción Nacional (PAN) llega este domingo 5 de julio a una jornada electoral interna marcada por la confrontación abierta entre sus 2 principales corrientes en Tamaulipas, luego de 2 meses de campaña en los que destacaron las acusaciones cruzadas, una impugnación formal y el señalamiento de vínculos con el huachicol fiscal.
Alrededor de 9 mil 400 militantes activos con derecho a voto decidirán, en mesas que operarán de 10:00 a 16:00 horas en comités municipales de todo el estado, quién encabezará el Comité Directivo Estatal para el periodo extraordinario 2026-2027.
La contienda enfrenta a 2 fórmulas. La primera, integrada por Gloria Garza Jiménez y César Verástegui Ostos, ha recibido respaldo de sectores del partido identificados con el propósito de reducir la influencia del ex gobernador Francisco García Cabeza de Vaca en la estructura estatal, corriente identificada dentro del partido como truquismo.
La segunda, encabezada por Omeheira López Reyna y Francisco Javier Garza de Coss, representa la continuidad de la estructura tradicional ligada al ex mandatario, y es identificada como la corriente cabecista.
La convocatoria para renovar la dirigencia fue emitida por el Comité Ejecutivo Nacional del PAN el 7 de mayo, luego de que 26 de los 28 comités municipales del estado rechazaran que la elección se limitara al voto del Consejo Estatal y exigieran consulta directa a las bases mediante voto secreto en las cabeceras municipales.
Ese respaldo mayoritario a la vía de voto directo se dio en un contexto en el que, durante más de 9 años, la dirigencia estatal del partido no fue elegida mediante procesos de este tipo, periodo en el que los comités municipales se distanciaron de la estructura central del partido.
La convocatoria, que se emitió 7 meses después de que concluyera el periodo de Luis René Cantú al frente de la dirigencia estatal, estableció que la candidatura a la presidencia estatal quedara reservada de manera exclusiva para mujeres, mientras que la Secretaría General se asignó a un perfil masculino, y fijó que la dirigencia electa ejercería funciones únicamente durante un año, con el objetivo declarado de homologar los calendarios de procesos internos del partido a nivel nacional.
Entre mayo y el arranque formal de campañas, el 5 de junio, las aspirantes recabaron las firmas de apoyo necesarias entre el padrón interno para formalizar sus planillas, fase de registro en la que ambos equipos iniciaron recorridos por distintos municipios del estado para presentar sus propuestas ante las bases.
Las actividades proselitistas concluyeron el 3 de julio, 2 días antes de la jornada de votación.
Pero la parte más álgida del proceso vino en una fase de confrontación jurídica a partir de un reportaje de un noticiero nacional que expuso el perfil de José Alejandro Llanas Alba, registrado originalmente como aspirante a integrante número 4 dentro de la planilla de Gloria Garza.
De acuerdo con el recurso de impugnación presentado por el equipo de Omeheira López ante el Comité Directivo Estatal y dirigido a la Comisión Permanente del Consejo Nacional, Llanas Alba es propietario de la empresa Grupo Jala Logística, S.A. de C.V., sancionada en 2025 por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, por presuntos nexos con el Cártel Jalisco Nueva Generación en actividades de contrabando de combustible y tráfico de fentanilo.
La impugnación sostiene 2 presuntas violaciones estatutarias. La primera señala que la planilla rival declaró falsamente, bajo protesta de decir verdad, que ninguno de sus integrantes tenía nexos con la delincuencia organizada al momento del registro.
La segunda argumenta que la sola inclusión de ese perfil resta al partido autoridad moral para señalar vínculos similares en otras fuerzas políticas del estado, lo que el equipo de Omeheira López calificó como una pérdida de congruencia interna que compromete la capacidad crítica del PAN hacia el exterior.
Documentos internos de la Comisión Estatal de Procesos Electorales muestran que Llanas Alba fue sustituido en la planilla el 25 de mayo por Armando Leonardo Becerra del Toro, relevo que el equipo de Gloria Garza invoca como argumento para sostener que la impugnación carece de materia legal activa, al no figurar ya el señalado en la lista definitiva de la fórmula registrada ante el partido.
El equipo de Omeheira López ha insistido, no obstante, en que el registro original existió antes de esa fecha y que la omisión de filtros en su momento debió derivar en la descalificación completa de la planilla contraria, independientemente de la sustitución posterior.
Pese a la fricción mediática generada por el caso, coordinadores y comités municipales de localidades como Tampico, Altamira y Reynosa descartan que el resultado del domingo termine en una disputa legal prolongada o que fracture las bases del partido en el estado.
En entrevista, Omeheira López describió al PAN estatal en un estado de inoperancia derivado de haber dejado de ejercer como oposición crítica frente al gobierno en turno.
«Venimos a rescatar el partido de la inoperancia, de haber caído en la tranquilidad y la comodidad de haber dejado de ser una oposición», afirmó. Atribuyó ese silencio a temor de represalias políticas dentro de la militancia: «Ya no somos críticos y la ciudadanía se da cuenta; estamos todos calladitos porque ‘ay, no me vayan a abrir un expediente'», señaló.
Sobre la impugnación que promueve, López la ubicó como un tema de ética y congruencia interna, no de estrategia electoral. «No podemos ser candil de la calle y oscuridad de la casa; tiene que haber una congruencia interna», argumentó.
Y planteó que el tratamiento del partido frente a perfiles con ese tipo de señalamientos debe ser drástico:
«Esto es como el cáncer: si lo quiero hacer preventivo, lo corto de raíz y doy un tratamiento fuerte para no contaminar todo».
Vinculó este señalamiento con la postura que el PAN mantiene a nivel nacional hacia otras fuerzas políticas respecto a presuntos vínculos con el robo de combustible, al considerar que el partido pierde autoridad moral para esa crítica externa si tolera perfiles similares en su propia estructura.
En materia de método, López celebró que la dirigencia se elija por primera vez mediante voto directo de la militancia y no por designación desde la cúpula, y planteó retomar la profesionalización de los cuadros partidistas a través de exámenes sobre temas constitucionales e historia del partido, mecanismo que, dijo, se aplicaba anteriormente para acreditar la capacidad de los aspirantes a cargos internos y que considera abandonado en años recientes.
Aunque reconoció que la dirigencia en disputa corresponde a un periodo de apenas un año, ubicó el objetivo central de su eventual gestión en la preparación de las candidaturas para la elección de 2027, al señalar que la disputa relevante del partido se encuentra hacia el exterior:
«Dentro de la institución, el enemigo no está dentro, el enemigo está fuera y es al que tenemos que combatir».
Respecto a la división entre corrientes internas, López la calificó como parte de la pluralidad propia de cualquier organización política y rechazó que implique una fractura de fondo:
«En el PAN todos somos uno; es como las familias, todos estamos y opinamos diferente, pero no significa que estemos divididos», señaló.
Subrayó, además, que el proceso representa para las mujeres del panismo una oportunidad de acceder a posiciones de decisión real:
«Si voy a estar, voy a estar en la primera posición porque voy a tomar decisiones de fondo, no de forma».
Gloria Garza, con más de 20 años de trayectoria dentro del partido, centró su discurso en una autocrítica sobre el periodo en que Acción Nacional ejerció el gobierno estatal.
«El PAN cuando llegó al gobierno, pues se olvidó de ser partido», sostuvo. Señaló que la dinámica gubernamental opacó el trabajo partidista durante esos años —»la dinámica misma del gobierno… le hizo sombra a lo mejor al trabajo partidista», dijo—, lo que derivó en menor generación de cuadros, distanciamiento de la militancia y, finalmente, en la derrota electoral de 2022. Identificó como parte de ese diagnóstico la ausencia de procesos de elección directa para la dirigencia estatal durante más de 9 años, periodo en el que, afirmó, los comités municipales se alejaron de la estructura central del partido.
Garza defendió la inclusión de César Verástegui como secretario general en su fórmula, a quien describió como un perfil con liderazgo territorial y capacidad de diálogo en distintas regiones del estado, elemento que consideró necesario para recuperar competitividad electoral.
De cara a 2027 planteó un esquema de selección de candidaturas basado en análisis estadístico del comportamiento histórico del voto en cada municipio desde 2015, con el fin de identificar perfiles con posibilidades reales de triunfo por encima de criterios de cercanía o amistad personal.
«Queremos ganar… si un perfil no puede ganar, pues ¿para qué nos vamos al matadero juntas?», afirmó.
Precisó que la definición de candidaturas se realizará con base en diagnósticos locales y no en decisiones centralizadas desde la dirigencia estatal.
«El traje de cada municipio se va a armar con la gente de ahí, porque desde el escritorio está complicado», dijo, y planteó la apertura a perfiles ciudadanos ajenos a la estructura panista como parte de la estrategia para ampliar la oferta electoral del partido, bajo la premisa de conformar un equipo que, en sus palabras, «meta gol también, no solo al equipo que llene el estadio».
Sobre la impugnación presentada en su contra, Garza la calificó como carente de fundamento jurídico y, en parte, como una acción de carácter difamatorio: «No quiero empapar a la militancia de pleitos y directos; nuestro trabajo está al exterior, no entre nosotros», expresó.
Afirmó que su intención, una vez concluida la elección del domingo, es mantener una postura de apertura hacia quienes compitieron en su contra: «Lo que no suma, resta», sentenció, aunque cuestionó la viabilidad de una reconciliación posterior si la confrontación se agudiza durante los días finales de la contienda: «Si te denosto…¿con qué autoridad moral regreso mañana a decirte ‘no hombre, ya pasó, vámonos todos’?», planteó.
En materia de alianzas, Garza planteó la necesidad de que la oposición en el estado trabaje de manera conjunta, aunque reconoció que esa decisión corresponde en última instancia a la dirigencia nacional del partido, postura que vinculó con un llamado más amplio a que las fuerzas opositoras eviten una fragmentación que, advirtió, podría profundizar el desequilibrio frente a la fuerza política gobernante a nivel nacional.
Sobre seguridad señaló un retroceso en las condiciones de movilidad nocturna en las carreteras del estado: «Ya no podemos andar de noche en la carretera…lo que dice la gente es que fuimos para atrás», afirmó.
Garza destacó finalmente el carácter histórico del proceso, al tratarse de la primera ocasión en que la militancia panista en Tamaulipas elige de manera directa a su dirigencia estatal, y la primera vez en que una mujer accedería al cargo por la vía del voto de las bases.
Ambas fórmulas coincidieron en situar el resultado del domingo como un paso previo a la definición de candidaturas para la elección estatal de 2027, aunque con métodos distintos: mientras Garza propuso un modelo basado en análisis estadístico municipal y apertura a perfiles externos, López planteó retomar mecanismos de evaluación interna para acreditar la capacidad de los aspirantes a cargos partidistas.
Lo que está en juego
Lo que se define este domingo, más allá del nombre que encabece el Comité Directivo Estatal por un periodo de apenas un año, es qué corriente conducirá al panismo tamaulipeco hacia ese proceso de selección de candidaturas municipales y legislativas, en un estado donde el PAN perdió la gubernatura en 2022 y donde ambas fórmulas han identificado la reconstrucción de cuadros y la recuperación de competitividad electoral como la tarea pendiente del partido.
La magnitud de la disputa interna —con impugnación formal, señalamiento de vínculos con el crimen organizado y acusaciones de daño a la fuerza moral del partido incluidas en el proceso— antecede, de manera directa, a la definición de si la estructura estatal seguirá bajo la influencia de la corriente ligada al ex gobernador Cabeza de Vaca o si transita hacia el grupo que ha buscado, en este ciclo, reducir ese control.




