6 julio, 2026

6 julio, 2026

PAN: ¿Atrapado y sin salida?

ARCA DE NOÉ/ PEDRO ALFONSO GARCÍA

Por. Pedro Alfonso García

La elección interna del PAN transcurrió sin mayores sobresaltos y el parte final del proceso podría resumirse en dos palabras: sin novedad. Por lo pronto todo indica que Gloria Garza —Truko Verástegui— sustituirá al dócil e intrascendente ‘liderazgo’ de Luis René ‘Cachorro’ Cantú, insuperable en su condición de marioneta.

Gloria, si quiere y si puede, tendrá que legitimar su elección con decisiones contundentes: demostrar que es una figura con luz propia y no una imposición del Truko, superar la sospecha generalizada de que todo fue un entramado teatral armado por el ex gobernador Cabeza de Vaca, y coordinar un proceso electoral en el que ya no dispondrán de los recursos presupuestales del estado ni de los municipios.

La nueva dirigente hereda los saldos de un gobierno que dejó grandes heridas: el abuso de poder, la corrupción y la sombra de los hermanos del ex gobernador, cuya intromisión fue una constante que le cobraron en las urnas. Es el pasivo político que Gloria Garza tendrá que enfrentar en cada espacio donde el PAN aspire a recuperar terreno.

En 2027 se renuevan los 43 ayuntamientos y el Congreso del Estado, y al año siguiente el escenario se complica aún más con la sucesión gubernamental. El PAN competirá en ese ciclo sin el músculo financiero que le dio el control del Ejecutivo estatal, sin la palanca de los presupuestos municipales que antes irrigaban estructura, y con una militancia que en varios municipios del interior ya emigró a Morena o se dispersó en el desencanto.

El gran desafío de Gloria Garza —que parece insuperable— será disponer de una autonomía real que le permita ejercer su función como dirigente. El antecedente no ayuda: ‘Cachorro’ fue hasta el final una extensión de los intereses de Cabeza de Vaca, y esa subordinación fue lo que asfixió al partido en su momento más crítico.

Si la nueva conducción repite el esquema, el resultado no será diferente. El Truko, desde su posición de ex candidato a gobernador con tercas aspiraciones  para 2028, tiene razones propias para mantener el control del aparato interno y se ve difícil que Gloria Garza esté dispuesta a correr el riesgo de contradecirlo.

El inventario de daños tampoco estaría completo sin registrar lo que ocurrió antes de que concluyera ese ciclo: en marzo de 2022, cinco alcaldes electos por el PAN —los de Hidalgo, Villagrán, Mainero, San Nicolás y San Carlos— quemaron públicamente camisetas y credenciales del partido y anunciaron su adhesión a Morena.

La diputada plurinominal Mireya González siguió el mismo camino. Amenazada de expulsión por votar con la bancada guinda, se declaró independiente y terminó su carrera legislativa compitiendo con la coalición Morena-PT-PVEM en Matamoros. A esa corriente de deserciones se sumaron también figuras de mayor peso territorial.

En ese mismo proceso federal, exalcaldes y exfuncionarios de trayectoria panista se sumaron a la fórmula del PVEM integrada por Geño Hernández y Maki Ortiz para el Senado. Entre ellos la exdiputada local María Guadalupe Soto, de Tampico, y Edgar Verlage, exalcalde de González, y muchos

otros, ahora morenistas.

Ese es el saldo del ciclo panista en Tamaulipas: perdieron el gobierno, perdieron militantes y desertaron alcaldes, legisladores y operadores que se llevaron el conocimiento del territorio, las redes de operación y, en varios casos, el voto cautivo de años.

La correlación de fuerzas dimensiona la crisis: Morena y sus aliados controlan la gubernatura, 21 de 22 distritos locales, la mayoría del Congreso del Estado y la mayor parte de las alcaldías relevantes, mientras el PAN sobrevive con siete diputados locales y un puñado de presidencias municipales en municipios pequeños y medianos.

Sobre todo ese paisaje domina la figura del ex gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, avecindado en Estados Unidos desde que concluyó su administración, con una orden de aprehensión pendiente. Niega las acusaciones y desde el exilio sigue moviendo piezas en el aparato político que construyó en Tamaulipas.

Mientras Cabeza de Vaca permanezca en ese limbo —acusado pero no capturado, presente en la política interna pero ausente del territorio— Gloria Garza tendrá que decidir qué hace con ese vínculo: si lo sostiene o lo rompe por conveniencia electoral.

El PAN llegará al 2027 en su peor momento: sin recursos, sin estructura, sin el respaldo de un gobierno propio y con el expediente judicial de Cabeza de Vaca como lastre. Solo le queda esperar que el desgaste de Morena haga el trabajo que ellos ya no pueden hacer por sí mismos.

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