Por Raúl López García
TAMAULIPAS, MÉXICO.- Las altas temperaturas continúan pasando factura en Tamaulipas. Tan solo durante la última semana, 79 personas fueron atendidas en hospitales y clínicas por padecimientos relacionados con el calor, mientras que en lo que va de la temporada ya se confirmaron tres fallecimientos, dos en El Mante y uno en Nuevo Laredo. En dos de las víctimas, el consumo de alcohol fue un factor que agravó la deshidratación.
La directora general de Políticas de Salud y Bienestar Poblacional, Sergia Juárez Delgado, informó que en ese periodo se registraron 35 casos de golpe de calor, 28 de insolación y 16 de deshidratación. Sin embargo, advirtió que el número real podría ser mayor, ya que muchas personas presentan síntomas leves y no buscan atención médica.
«Cuando estamos hablando de insolación, lo que sigue es que puede ser un golpe de calor que ponga en riesgo la vida del paciente. Si los sumamos tenemos casi 80 casos; algunos no han necesitado ir al médico porque sufrieron una deshidratación leve», explicó.
La funcionaria reveló que dos de las tres personas fallecidas habían consumido bebidas alcohólicas, situación que aceleró el proceso de deshidratación. En uno de los casos, además, la víctima tenía antecedentes de crisis convulsivas, condición que, junto con el calor extremo, derivó en un desenlace fatal.
Explicó que el golpe de calor ocurre cuando el cuerpo pierde la capacidad de regular su temperatura y esta rebasa los 40 grados centígrados, lo que puede provocar daños en órganos vitales e incluso la muerte si no se recibe atención inmediata.
«Lo importante es llevar al paciente a un lugar fresco, retirarle la ropa y, si se cuenta con hielo, colocarlo en las axilas, además de aplicar paños húmedos en el cuerpo y la cabeza», recomendó.
Juárez Delgado precisó que la insolación es consecuencia de una exposición prolongada al sol o al calor intenso y puede evolucionar rápidamente a un golpe de calor, especialmente durante la canícula, cuando se presentan las temperaturas más elevadas del año.
Ante este panorama, la Secretaría de Salud llamó a la población a mantenerse hidratada, consumir electrolitos cuando sea necesario, evitar la exposición al sol en las horas de mayor intensidad y reducir el consumo de bebidas alcohólicas, ya que esta combinación puede convertirse en un riesgo mortal.




