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Bogotá.-El peor terremoto en Colombia en lo que va de este siglo dejó ya 224 personas. muertas, más de mil 300 heridos y cientos de desaparecidos.
Socorristas y voluntarios buscan con desesperación a sobrevivientes en los escombros de edificios colapsados, sobre todo en Cali, Pereira, Manizales y Quibdó.
«Estamos intentando sacar los escombros porque acá estaban todos los vendedores de lotería», dijo a la AFP Juana Marín, de 25 años, que buscaba sobrevivientes en un predio frente a la plaza principal de Pereira, una de las ciudades más golpeadas.
Ubicada en el turístico Eje Cafetero, Pereira suma al menos 72 fallecidos, según el último balance de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales. Quedó casi totalmente sin electricidad.
El epicentro del terremoto de 7.4 se ubicó cerca de San José del Palmar, en Chocó (oeste), una región pobre a la cual resulta difícil acceder debido al daño en las carreteras, indicó la Cruz Roja Internacional este martes.
«Yo veía que la gente salía desnuda, la gente se tiraba de sus casas…desesperada», dijo Wilmer Cuesta, un estudiante de derecho que decidió ayudar en el rescate en Quibdó, la capital del Chocó.
La gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, detalló que hay al menos 14 personas fallecidas, la mayoría de ellas en Quibdó. Además, continúa la búsqueda de otras cuatro desaparecidas.
El sismo evoca la tragedia del fuerte terremoto de 1999 que dejó casi mil 200 muertos en la zona cafetera.
El presidente Abelardo de la Espriella, que asumió el 7 de agosto, declaró el estado de emergencia y se comprometió a llevar a cabo una operación de rescate coordinada.
El papa León XIV se declaró profundamente «apenado» por la catástrofe y dijo rezar por las víctimas, según un telegrama enviado en su nombre por el número dos del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, al presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana.




