Por Arqueólogo Francisco Mendoza Pérez.
En el siglo XVI, Tamaulipas era justo la bisagra entre dos mundos. Y se notaba. Simplemente el “modus vivendis” de cada region al sur cultivadores al norte guerreros cazadores estos últimos a fin de cuentas sustentaron el poder en la Gran Mesoamerica del lado norte La Gran Chichimeca y Tamaulipas quedo entre esos dos mundos por eso es tan importante.
Mitad sur = Mesoamérica. Mitad norte y centro = Aridoamérica. No había una línea, era un mosaico que se traslapaba acorde al clima medio ambiente.
Hacia la Prehistoria en Tamaulipas abarca desde que llegaron los primeros humanos, hace unos 12 mil años hasta la llegada de los españoles.
El Paleo indio entre 12,000 y 7,000 mil años a. C. Eran los primeros cazadores vivían de mamuts, bisontes, y recolectaban plantas, semillas y frutos entre otras dejaron restos de su industria lítica de piedras y puntas de proyectil Folsom y Clovis y las locales Lerma con las que cazaban mamuts.
El Arcaico va de 7.000 mil a 2,000 mil a.C. cambia el clima se vuelve más seco. Se adaptan al desierto. Nace el modo de vida aridamericano, cazar venados, recolectar y moler mezquite, nopal maguey, empiezan a elaborar cestería y redes aquí entran los cazadores – recolectores.
Preclásico Tardío de 2000 a.C. a 200 d. C. Al sur de Tamaulipas llega la influencia Mesoamericana, los huastecos inician la agricultura y la agricultura con centros ceremoniales y cultivando el frijol, chile y la calabaza y el norte sigue siendo nómada aunque en Balcón de Montezuma hacia el 800 d. C. ya estaban realizando mutilación dentaria.
Podemos decir que el sur de Tamaulipas era huasteco aunque muy fronterizo en medio se denominaba como un área transicional en donde prevalecían ambos modos de vida cazaban pero cuando se podía cultivaban y esto sucedió desde latitudes muy noresteñas incluso Texas y Nuevo León.
Hasta 1548, que es cuando tenemos el primer censo real – la Suma de visitas – todo el suroeste de lo que hoy es Tamaulipas era Huasteca.
Huastecos sedentarios, agricultores de maíz, pueblos con cacique, templos, tributarios de los españoles. Llegaban hasta el Chamal, Ocampo, el río Tamesí y Tanchipa, Tanapechis, Tancaxual arriba de Mante. Y hasta el río Soto la Marina hay cerámica huasteca posclásica. Y esa cerámica la llevaban comerciantes ambulantes hasta Llera, Tamaulipas y casi hasta Cd. Victoria aunque no lo tengo comprobado, por razones de investigación pero aparente mente hacia el norte del Huizachal en la Sierra Madre hay cerámica huasteca y hacia las costa en las las Bahías de Matamoros y Matagorda, en Texas.
Entre esos pueblos de agricultores quedaban huecos de monte donde ya vivían bandas de cazadores-recolectores. Al parecer tenían un modus vivendi: En que se toleraban como debió suceder hacia Chak Pet en Altamira que convivieron con cazadores recolectores y que después hicieron ligas entre Teneks (huastecos) y Janambres, (muy probablemente descendientes de Lipanes) por el interés de la sal. Estos Lipanes seguramente fueron los que celebraron sus mitotes conjuntamente con janambres.
El centro y norte: los nómadas chichimecas
Del centro de Tamaulipas para arriba – donde tú ubicas Victoria, Llera, Jaumave, y todo el camino hacia el Bravo – imperaba otro patrón. El que los mesoamericanos llamaban despectivamente chichimecas, «los que chupan sangre» o «los del linaje de perros».
No era un solo pueblo. Eran decenas de banditas de 20 a 50 personas, del tronco lingüístico coahuilteco, muy móviles:
Janambres – los más famosos del centro. Intrusos recientes según los etnohistoriadores: habrían cruzado la Sierra Madre por Jaumave desde el lado guachichil. Por eso el mapa de Ortelius de 1585 escribe Guxutxiles Gens sobre Tamaulipas. Eran descritos como bravísimos, maestros de la emboscada. Vivían en grutas y peñascos de la Sierra, a veces en chozas de carrizos. El INAH encontró apenas en 2023 un entierro en el Cañón del Huizachal, a 30 km de Cd. Victoria, que es el primer esqueleto janambre: nos dice mucho porque casi no dejaban rastro, pues usaban puro material perecedero. Aunque aún falta saber más sobre medidas taxonómicas, genomas y otras cuestiones de estos grupos. En esta region Central y Franja Fronteriza de Tamaulipas se desenvolvieron los Grupos conocidos como los rayados por la forma de sus tatuajes corporales: Unos con rayas gruesas y otros con rayas delgadas.
Pisones, Pames, Carrizos, Pintos – carrizos a orillas del Bravo, pintos en el Conchas, pames en la sierra. Y así por el estilo por Coahuila, Nuevo Leon y San Luis Potosí incluso Veracruz o en Tamaulipas también se hacían notar muy tardíamente.
Cómo vivían: Eran una de las adaptaciones más arcaicas y exitosas del Nuevo Mundo, herederas del Pleistoceno Final.
Sin casas fijas. Seguían el agua, el venado cola blanca, conejo, jabalí, y la temporada de recolección: mezquite, tuna, raíces, nueces, calabazas maguey, peyote, tabaco etc.
Su tecnología ligera: arco y flecha, pieles, cestas, redes. Por eso arqueológicamente sabemos tan poco.
Organización: bandas familiares sin jefe permanente. Se juntaban solo para cazar o pelear.
Carácter: Fray Simón del Hierro decía que «solo vivían de la rapiña, o si no dé frutos silvestres y raíces» y que repudiaban la misión porque implicaba sedentarizarse y hacerse agricultores. Eran recolectores y no querían ser peones o estar bajo resguardo español.
Justo por eso, cuando en el XVI llegan los rebaños trashumantes de ovejas de Nuevo León por Jaumave y los españoles empiezan las redadas esclavistas, se vuelven la peor pesadilla de la colonia. No es casual que Tamaulipas no se pueda colonizar hasta Escandón en 1748-49: dos siglos de guerra chichimeca en una tierra en donde nació la Cuera Tamaulipeca de siete pieles para resguardar a los soldados Cuera del Rey de las flechas de los indios pues con este calos no soportaron los jubones y las armaduras de metal.
En resumen: en el S. XVI en Tamaulipas convivían dos economías. Al sur, las de agricultores huastecos que comerciaba hasta Texas. Al norte, el cazador janambre que bajaba de la sierra a cazar en las Mesas Prietas de Llera. Y en medio, la tierra de nadie donde se encontraban, se peleaba y a veces intercambiaban. A fin de cuentas una vez establecido el Nuevo Santander muchos de estos grupos indígenas se aliaron a los españoles y conjuntamente levantaron y poblaron el Nuevo Santander, antes el Lugar de los Lipanes o el lugar de Montes Altos.
Solo es interesante decir que en Tamaulipas estos grupos no requirieron de construir por lo que no existen sitios arqueológicos que los ejemplifiquen pero algunos de sus materiales y costumbres persisten entre la población sobre todo de la region central y lo que le denominamos la Region Alta del Poniente antes Cuarto Distrito.




