PENSILVANIA, ESTADOS UNIDOS.- Iliana Noeli Lick, una ciudadana argentina de 30 años, residente de Pensilvania, Estados Unidos, salió bajo fianza luego de ser arrestada por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) por casi un mes.
Lick fue detenida el pasado sábado 11 de julio por la mañana en el Aeropuerto Internacional de Filadelfia, cuando se disponía a abordar un vuelo en compañía de sus amigos para viajar a Kansas City con el fin de presenciar el partido de cuartos de final del Mundial 2026 de Argentina en contra de Suiza.
“Lo que nos pasó fue bastante traumático”, dijo Lick al describir la experiencia de estar en detención de ICE, junto a otras mujeres inmigrantes de distintas nacionalidades.
Una mujer uniformada la abordó mientras hacía fila en el aeropuerto
La mujer originaria de Buenos Aires, dijo que otra mujer que se encontraba uniformada la abordó mientras hacía fila para una revisión de seguridad en el aeropuerto de Filadelfia, sin embargo, esta no se identificó como agente de inmigración cuando llegó a arrestarla por supuestamente permanecer más tiempo en el país de lo que decía en su visa.
“Ella no estaba identificada. Nunca me dijo que era ICE, pero al momento entendí la situación y básicamente no podía creer que me estuviera sucediendo. Como que uno ve las noticias y las historias en las redes sociales y… nunca creí que me iba a suceder a mí”, reconoció.
Momentos traumáticos mientras se encontraba detenida
Durante una entrevista realizada por CNN, la mujer reveló que sufrió momentos traumáticos que la dejaron marcada tras esta experiencia, haciendo énfasis en su tiempo dentro del centro de detención.
“Tuvimos que usar el uniforme rayado blanco y negro como se ve en las películas. Nos esposaron las manos y nos encadenaron de los tobillos y alrededor de la cintura con las manos esposadas atadas a las cadenas sin poder caminar y soportando el dolor de las cadenas en los tobillos”, describió.
“Se siente horrible porque no somos criminales. Y, ¿por qué tuvimos que pasar por todo ese proceso al igual que una persona que cometió un crimen si no somos criminales?”, preguntó.
Lick también mencionó que durante el tiempo que estuvo bajo custodia, fue trasladada al menos a cuatro centros de detención diferentes incluyendo una cárcel de Pensilvania en donde inmigrantes como ella estuvieron detenidos con la población carcelaria común. De Pensilvania la trasladaron a Luisiana, luego a Texas y finalmente a Nuevo México.
“Yo vine con una visa de turismo. Luego solicité una extensión de visa. Esperé la respuesta de USCIS (Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos) y fue aprobada, y durante ese proceso uno está legal en el país hasta la aprobación del caso, algo que sucedió. Y luego solicité una visa de asilo y me dieron un permiso de trabajo y número de seguro social”, detalló.
“Teníamos que tomar agua de la llave de la canilla que estaba directamente conectada con el inodoro que compartíamos las 12 personas que estábamos ahí”, afirmó Lick al describir la experiencia que vivió en uno de los centros de detención.
CON INFORMACIÓN DE EL HERALDO DE MÉXICO




