30 agosto, 2026

30 agosto, 2026

Caballos salvajes protegidos, al matadero bajo la administración de Trump

Algunos terminan en subastas vinculadas con compradores de mataderos y en camiones rumbo a Canadá y México
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Por. Staff

NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS.- La Oficina de Gestión de Tierras (BLM) de Estados Unidos vendió más de 3 mil 700 mustangs en 2025, más del doble que el año anterior, y algunos de estos caballos protegidos terminaron en la ruta hacia mataderos en Canadá y México, de acuerdo con una investigación de The New York Times.

El reportaje de Dave Philipps documentó el caso de 68 caballos salvajes vendidos por 25 dólares cada uno a un comerciante de Ohio. Un día después, dos camiones llegaron durante la madrugada y se llevaron a los animales; desde entonces no se conoce públicamente su destino. El comprador negó haberlos enviado al sacrificio.

La investigación documentó casos de caballos vendidos por el gobierno que posteriormente aparecieron en subastas frecuentadas por compradores de animales destinados al sacrificio. Registros de inspección también muestran que mustangs vendidos por la BLM terminaron en camiones que se dirigían a plantas de sacrificio en Canadá.

Uno de los casos analizados ocurrió con 68 mustangs que habían permanecido durante años en instalaciones federales en Idaho. En marzo, fueron trasladados hasta Ohio y vendidos a un comerciante de ganado, Brandon Jones, por 25 dólares cada uno. Al día siguiente, dos camiones llegaron durante la madrugada y se llevaron a los animales. Desde entonces, no existe información pública sobre su destino final. Jones negó haberlos enviado al sacrificio.

El NYT identificó además que la BLM entregó alrededor de 500 caballos a Jones durante el último año. En otro caso, cuatro mustangs que había recibido aparecieron en una subasta de Tennessee frecuentada por compradores de animales destinados al sacrificio. Pese a que la BLM recibió una alerta sobre el caso, posteriormente le entregó otros 68 caballos.

La investigación explica que el mecanismo funciona mediante un vacío legal, pues después de ser considerados no adoptables, algunos caballos pueden ser puestos a la venta. Al ser vendidos, pierden las protecciones federales que conservan los animales adoptados, aunque el comprador debe firmar un contrato en el que se compromete a no sacrificarlos ni venderlos conscientemente a alguien que pretenda enviarlos al matadero.

El problema surge cuando el comprador los revende a un intermediario. Ese tercero no firmó el contrato con el gobierno y puede vender los animales para sacrificio. De acuerdo con el reportaje, esta operación permite que los mustangs ingresen a la cadena de sacrificio sin que la BLM los venda directamente con ese propósito.

La investigación también encontró que al menos 55 mustangs vendidos durante un evento de la BLM en Oklahoma aparecieron pocos días después en Kansas y Texas, donde fueron revendidos en grandes subastas de ganado frecuentadas por compradores de animales para sacrificio. Organizaciones de protección de caballos aseguran haber documentado más de 250 mustangs adquiridos a la BLM y revendidos rápidamente durante los últimos 12 meses.

El incentivo económico para el gobierno es considerable. Según el reportaje, capturar y llevar un mustang al mercado puede costar más de 3 mil dólares, mientras que algunos animales son vendidos por apenas 25 dólares. La BLM calculó que dejar de mantener a los 3 mil 700 caballos vendidos en 2025 representó un ahorro de alrededor de 56 millones de dólares.

Actualmente, unos 73 mil caballos salvajes viven en terrenos públicos federales del oeste de Estados Unidos. La BLM captura alrededor de 9 mil 500 cada año para controlar el crecimiento de las poblaciones y, de los animales que no son adoptados, decenas de miles permanecen en instalaciones de resguardo. El sistema de mantenimiento alberga actualmente unos 58 mil caballos y tiene un costo anual cercano a 100 millones de dólares, según el NYT.

El reportaje también vincula el incremento de las ventas con el regreso de Trump a la Casa Blanca. Además, señala que Project 2025, documento elaborado por la Heritage Foundation y utilizado como referencia por la segunda administración Trump, plantea reducir los costos del programa y permitir al gobierno disponer de los caballos.

Actualmente, Estados Unidos no cuenta con plantas de sacrificio de caballos. La industria fue cerrada en 2007 y los animales destinados a ese fin son exportados principalmente a Canadá; hasta junio también eran enviados a México, cuando las exportaciones fueron suspendidas por preocupaciones relacionadas con el gusano barrenador.

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